Canalladas: El accidente que acabó con el ‘Guerrero sin alas’

Slobodan Jankovic (Foto: historiasdeldxt.blogspot.com)

En términos deportivos, hablar de deportistas procedentes de los Balcanes es hablar de carácter. Ya sean serbios, croatas, eslovenos, montenegrinos, albanos o bosnios, todos estos deportistas tienden a ser temperamentales lo que les supone un plus de competitividad que en ocasiones tiene efectos positivos y, en ocasiones, como en el caso del jugador de baloncesto Slobodan Jankovic, ‘el Guerrero sin alas’, juegan malas pasadas.

Hay que remontarse hasta el 28 de abril de 1993. Ese día Panionios y Panathinaikos se ven las caras en el cuarto encuentro de las semifinales de la Liga Griega de baloncesto, una eliminatoria que en ese momento ganaban los visitantes por 1-2. Cuando restaban seis minutos para el final, con el Panathinaikos por delante en el marcador (50-56) y con un ambiente tan tenso que el aire se podía cortar con un cuchillo, llegó la jugada que cambiaría radicalmente la vida del serbio Slobodan Jankovic, ‘el Guerrero sin alas’. El alero y estrella del Panionios recibe la pelota, se gira y encesta, el pabellón se viene abajo y entonces los colegiados indican falta en ataque y anulan la canasta alegando que el de Belgrado había cometido falta sobre Fragiskos Alvertis. Por si fuera poco era la quinta falta personal del jugador de Panionios, por lo que queda eliminado del partido.

Jankovic entró en cólera y comenzó a protestar a los árbitros de forma airada. Tras verse incapaz de hacer cambiar de idea a los colegiados y en un ataque de ira pocas veces visto en un terreno deportivo, Slobodan se propinó un cabezazo contra el soporte de la canasta. En ese momento el mundo se paró y el destino hizo su aparición. Los hierros que sujetaban la canasta no estaban lo suficientemente acolchados y el impacto del ‘Guerrero sin alas’ fue brutal. El serbio cayó fulminado al suelo, de donde nunca más se levantaría.

La imagen de un alero de 2’01 metros tirado en el suelo retorciéndose de dolor y completamente ensangrentado estremecieron a público, jugadores y técnicos presentes en el pabellón. “No siento las manos, no noto las piernas, me voy a morir”, gritaba Jankovic a Vlade Djurovic, su entrenador en el Panionios. Tras ser atendido en el Hospital General de Atenas se conoció porqué el jugador no sentía sus extremidades: se había fracturado su tercera vértebra cervical tras el violento golpe. La lesión de médula espinal le dejaría tetrapléjico para siempre.

A pesar de que Jankovic intentó recuperar su movilidad y gastó mucho dinero en ello, nunca pudo abandonar la silla de ruedas que le acompañaría desde aquel 28 de abril. Pero no fue su único mal. Su esposa le abandonó, las operaciones a las que se sometía nunca surtieron efecto y necesitaba ayuda para, incluso, encenderse un cigarro, y pasó a tener una situación económica bastante mala. “Soy un guerrero, no un mendigo”, solía decir cuando alguien le compadecía.

Solo su único hijo, Vladimir, dio un alivio al ‘Guerrero sin alas’. Slobodan Jankovic se sentía orgulloso de su hijo, también jugador de baloncesto y, poco a poco, fue afrontando la vida con optimismo. Llegó incluso a ser entrenador del Olympiada Petropouli, un equipo ateniense de categoría regional. Allí creó una sección de baloncesto en silla de ruedas y empezó a cimentarse una nueva vida.

Sin embargo, el destino le tenía guardado un nuevo y definitivo revés. Otro fatídico día 28, aunque esta vez de junio, Slobodan tomó un barco con dirección a la isla griega de Rodas, donde tenía previsto pasar unos días de vacaciones. Durante la travesía, Jankovic sufrió un paro cardíaco y a pesar de los esfuerzos del capitán y la tripulación, cuando el barco llegó a puerto ya era tarde y Slobodan Jankovic falleció.

A pesar de sus portentosas actuaciones, la imagen de Jankovic conmocionado, una de las más dantescas que se han televisado en el ámbito deportivo, ha sido lo que ha quedado grabado en las retinas de los aficionados al baloncesto. Excepto entre los hinchas de Panionios, para quienes todavía está muy presente la leyenda del ‘Guerrero sin alas’.

*Aviso: El vídeo que se muestra a continuación contiene imágenes muy duras.

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