Canalladas: El Albacete Balompié, seguido desde la ciudad inglesa de Ramsgate

Albacete - CD Tenerife (Foto: LFP)

A pesar de los miles de kilómetros que separan Albacete de Ramsgate, la localidad inglesa en la que desde hace ya un año y medio resido, he seguido muy de cerca la (fabulosa) temporada realizada por el conjunto manchego.

El merecido regreso al fútbol profesional del equipo más representativo de la comunidad no fue precisamente un camino de rosas. Los albaceteños tuvieron que batirse el cobre para escapar de la Segunda División B y han tenido que hacerlo de nuevo para superar todos los obstáculos que se ha encontrado en su regreso a Segunda División. Que no han sido pocos y no han sido fáciles de capear.

Desde la parcela deportiva hubo que sobreponerse al fallido plan inicial. Jugadores bastante inexpertos para la categoría e incluso alguno que otro sin la calidad necesaria para la División de Plata hicieron que los albaceteños ocuparan los últimos puestos de la tabla clasificatoria. Y además se fueron descolgando hasta llegar a ser farolillo rojo y tener la permanencia tan lejos que parecía una verdadera utopía que pudieran alcanzarla. Reconozco que allá por el mes de diciembre yo era bastante pesimista e incluso así se lo hice saber a Peter, un buen amigo mio inglés. Paradójicamente fue mi amigo el que me hizo recuperar algo de optimismo. Peter me comentó algunos casos recientes en la Premier League con permanencias milagrosas. Como las que consiguieron la pasada temporada Crystal Palace y Sunderland, dos conjuntos que llegaron a tener la permanencia a siete y ocho puntos de desventaja, pero que en ambos casos la acabaron logrando. Curiosamente, y ya con el Albacete camino de la permanencia, volví a hablar con Peter sobre este tema debido a otra milagrosa permanencia conseguida por un equipo de la Premier League, en este caso el Leicester, quien en apenas dos meses recuperó una desventaja de ocho puntos e incluso se dio el gusto de llegar a la última jornada salvado.

Fue esa charla con mi amigo la que me animó y me hizo pensar que si se fichaba con cabeza en el mercado invernal se podía conseguir el objetivo. Y así fue. El Albacete incorporó a gente contrastada y los resultados comenzaron a llegar. Porque, y esto hay que dejarlo claro, lo que le faltaba al equipo eran resultados, no juego. Los manchegos han desarrollado un juego vistoso e incluso en algún choque que he visto junto a Peter a través de Internet me ha destacado lo bien que ha jugado el cuadro albaceteño para ser un equipo de Segunda División. Con un buen juego y con una segunda parte impecable en cuanto a resultados (números de play off de ascenso), el Albacete consiguió salvarse de forma más o menos holgada. Y además haciéndolo con un añadido que siempre debe destacarse, con Luis César Sampedro, al que la directiva no destituyó a pesar de los malos resultados del principio de temporada. Un acierto que sirve para reafirmar la fe que se tiene en este proyecto a pesar de que, de vez en cuando, los resultados no sean los esperados.

No solo desde el plano estrictamente deportivo llegaron los problemas para la entidad de La Mancha. La complicada situación del club y el proceso de liquidación de la entidad iniciado por José Miguel Garrido fueron un obstáculo gigante al que Sampedro y sus chicos tuvieron que sobreponerse. Y no es nada fácil salir a jugar y olvidar que a lo mejor lo que estás haciendo no sirve de nada. Porque el problema era ese, el equipo se podía salvar deportivamente pero si caía la guillotina que había levantado Garrido todo se acababa. Afortunadamente reinó la cordura y el día en el que la Audiencia Provincial decretaba que el club salía de la liquidación, la entidad manchega certificaba prácticamente su permanencia en Segunda División. Toda una recompensa a la fe y al buen trabajo de los futbolistas.

¿Y ahora qué viene? La consolidación del club en el fútbol profesional. De la mano de Sampedro y con una buena planificación el futuro del equipo debería estar en la zona media de la Segunda División e, incluso, si se acierta de pleno con las nuevas incorporaciones, peleando por cotas más altas. Además, a nivel económico parece que también se están superando los problemas, aunque en esta parcela todavía se está en una situación que no admite errores y se tiene que seguir en la línea de los últimos meses. Si la entidad se va asentando económicamente y se mantiene un proyecto deportivo como se está realizando esta temporada, el Albacete volverá a ser el Queso Mecánico que no hace tanto tiempo maravillaba a España entera.

Share Button