Bombardero César Díaz

La intrahistoria del jugador del que hablamos hoy merece ser contada. Hace mucho tiempo que un jugador del Alba no era profeta en su tierra, quizás los últimos fueron Coco y Catali. Bueno pues tenemos un jugador que se está saliendo en nuestro Alba y que es un ejemplo de superación y coraje.

Hablamos de César Díaz, conocido como el Bombardero de Villamalea o el Rooney de la Mancha (lo de El Bicho que he leído esta semana ya está pillado con CR7 y tampoco hay que pasarse). No me extraña que acapare apodos, el segundo un poco acicalado, la verdad, pero es un jugador de esos que cuando lo ves una vez se te queda grabado. Me gusta que es de los modestos, de los que se curran su sitio a base de partidos y partidos, de ahogar al rival, de dejárselo todo en el campo. A principio de temporada un buen amigo me decía que pensaba que no tenía sitio en el equipo y yo mismo tenía mis dudas, lo reconozco, lo veía como un delantero rompedor para los partidos de casa, un buen complemento para Calle o Rubén Cruz. Hoy resulta que es indiscutible, que ha sentado a Calle y que lleva 8 goles en 10 partidos, y se ha metido en el bolsillo a toda la afición.

Sin ánimo de repasar su dilatada carrera, este jugador nacido en Villamalea destacó ya en las categorías inferiores del Alba, fue internacional con la Selección Española y se perdió un Europeo por una lesión, llegó también a jugar 3 partidos con el Alba en Segunda División A. Sus grandes bazas son un físico imponente y su capacidad de trabajo dentro del campo, pero con esto es difícil triunfar en el equipo de tu tierra, así que tuvo que emigrar por media España para hacerse un sitio, Alcoyano, Almería B, Sangonera, Teruel, Melilla. Durante esos años, calentó bastante banquillo, salvo en Sangonera y Melilla, donde fue titular e hizo 15 y 10 goles, respectivamente.

Este verano, después de alguna intentona anterior cuando estaba en Teruel, el Alba consiguió que volviera a su casa. Su rendimiento está sorprendiendo a propios y extraños. Cuando sale al campo parece que todos le debieran dinero, se pega hasta con los recogepelotas, empuja con su fornido cuerpo para ganar balones, se levanta el primero y si tiene la suerte de tener campo por delante, no hay quien lo pare. Me chifla verle jugar, contagiar al equipo y a los aficionados que ya llevábamos tiempo buscando un ídolo local.

Además, parece que es un gran tío, humilde y trabajador, qué más se puede pedir. El domingo pasado hizo su primer hat trick como profesional, se merendó él solito a un gran La Roda, para enmarcar el primero de los goles con una vaselina atroz. La jornada anterior ya había marcado en Cartagena para hundir a nuestros vecinos y, que yo recuerde, se marcó 2 partidazos previamente a finales de la primera vuelta, uno en casa ante el Arroyo y otro en Melilla, ante su ex equipo. Es curioso que su explosión llegase porque Raúl Ruiz se lesionó el 24 de noviembre del pasado año en el partido ante el Arroyo y porque Calle está con una racha horrible, pero ahora no hay quien lo mueva del once, puede jugar por la derecha, por la izquierda o en punta, o incluso en la media punta. Lo que sí es seguro es que seguirá deleitándonos con cabalgadas increíbles hasta el último minuto, los rivales seguirán rebotando cuándo chocan con él y los dejará atrás en la carrera con su potencia descomunal. Cuando encara al portero da la sensación de que le va a pasar por encima y a meterse en la portería con el balón y el arquero colgado de una pierna.

El deporte es esto, por si no os habíais dado cuenta, todos tienen su sitio y su momento, César Díaz lo tiene ahora y lo está aprovechando. ¿Alguien se atreve a rebatirme que puede correr los 100 metros en 11 segundos?, eso sería casi récord de España y eso es porque estamos ante un atleta de los que le gustan al Albatros.

Os voy a hacer una apuesta, César Díaz marcará algunos goles más, no muchos, pero seguro que marcará alguno importante y decisivo para que veamos al Alba por fin este año, otra vez, en la División de Plata.

El fútbol es justo, a veces, con los currantes y lo del fútbol con César está siendo simple justicia deportiva. Cuando vengan torcidas, aquí tendrás un fan incondicional, mi hijo de 8 años me dijo ayer que quería ser como “ese pequeño que corre tanto” y te puedo asegurar que ni Lebron James, ni Messi, ni Iniesta le ha llamado mucho la atención, por ahora.

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