Canalladas: Campeones en el exilio

En 1936 estalló la Guerra Civil en España. Un conflicto que se prolongó durante tres largos años y que motivó que miles de españoles se vieran forzados al exilio. Entre ellos, la selección de Euskadi de fútbol.

La importancia de la sublevación propició que la Liga española se paralizara hasta nueva orden y este hecho hizo que un grupo de futbolistas vascos formaran la selección de Euskadi y comenzaran una gira por el este de Europa. En principio, el objetivo de ese equipo no era puramente deportivo, si no que tenía que ver con el conflicto en España. Los representantes del País Vasco se desplazaron hasta la Unión Soviética con el objetivo de establecer alianzas soviéticas para que estas tomaran parte en la contienda española.

Estando en territorio soviético, los futbolistas vascos se enteraron de la caída de Bilbao a manos del bando sublevado. También tuvieron noticias sobre el bombardeo de Gernika. Ambas noticias fueron un jarro de agua fría para la selección de Euskadi que, ante la vista de los acontecimientos, decidieron mantenerse fuera de las fronteras españolas hasta que el conflicto llegara a su final y pudieran regresar a sus casas junto a sus familias. Olympique de Marsella, Racing de París, Lokomotiv de Moscú, Checoslovaquia, Silesia, Dínamo de Moscú, Dínamo de Leningrado, Dínamo de Kiev, Dínamo Tbilisi, Spartak de Moscú, Dínamo de Minsk y las selecciones de Georgia, Dinamarca y Noruega fueron sus rivales, ante los que consiguió resultados muy positivos.

Con el correr del tiempo, los integrantes de la selección de Euskadi decidieron marcharse a América para seguir disputando encuentros mientras transcurría la Guerra Civil. En territorio americano disputaron varios partidos amistosos en los que obtuvieron buenos resultados, de hecho, durante la gira en Cuba ganó todos sus encuentros a excepción de un empate (4-4) ante la Juventud Asturiana. Estos éxitos levantaron la moral de los futbolistas, quienes decidieron inscribirse en la Liga Mayor de México para competir, ya que tenían la percepción de que la contienda española duraría varios meses más.

De esta forma, en la temporada 38/39, el Club Deportivo Euzkadi (nombre elegido para disputar el torneo) participó en la competición mexicana. Y lo hizo de forma brillante ya que se proclamó campeón tras lograr trece victorias, un empate y tan solo tres derrotas. Sin embargo, al final de la temporada el equipo se disolvió. Cada futbolista recibió un montante económico (10.000 pesetas) y decidió hacia dónde debía ir su futuro. Algunos de esos jugadores regresaron a España, mientras que otros futbolistas se quedaron en territorio americano, donde muchos de ellos encontraron acomodo para seguir jugando al fútbol.

* Foto: www.futbolprimera.es

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