Canalladas: El béisbol más solidario de Roberto Clemente

Roberto Clemente (Foto: http://www.pittsburghurbanmedia.com/)

“Cuando tienes la oportunidad de mejorar cualquier situación, y no lo haces, estás malgastando tu tiempo en la Tierra”. Esta frase podía haber sido dicha por un gran filósofo de la historia, sin embargo, es propiedad del jugador de béisbol Roberto Clemente.

He de comenzar este artículo explicando que yo no soy un apasionado del béisbol, más bien todo lo contrario, ya que quitando algunos reportajes en el programa Transworld Sport no he visto mucho más. De hecho hasta hace unas semanas ni tan siquiera conocía al protagonista de esta historia. Y lo encontré de pura casualidad. Estaba buscando casos de deportistas que daban algún tipo de ayuda a los más desfavorecidos, como por ejemplo Kanouté o Eto’o, quienes están muy involucrados en ayudar a la gente más necesitada de sus respectivos países. En esas estaba cuando me encontré con Roberto Clemente, un jugador de béisbol de Puerto Rico que llegó a ser una gran figura en las Grandes Ligas de Estados Unidos, donde este deporte es casi religión.

Basta con buscar un poco para conocer los méritos deportivos de este puertorriqueño. Si miramos Wikipedia encontramos: “Ganó dos Series Mundiales con el equipo para el que jugó su vida profesional: los Pittsburgh Pirates. Ha sido considerado uno de los mejores jardineros derechos de la historia, opinión que se consolida con los doce Guantes de Oro de los que se hizo acreedor en su carrera. También fue un notable bateador que obtuvo cuatro títulos individuales y que llegó además a la cifra de 3.000 hits. Clemente fue quizá el jugador más dominante de la década de los años 1960 en la gran carpa, a pesar de ser elegido solamente una vez como Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el año de 1966”. Un palmarés que nos indica la importancia de Clemente en el mundo del béisbol.

Aunque lo que nos ocupa no es su palmarés, que es extraordinario, sino su forma de ser, su personalidad y su forma de actuar ante la vida. Desde siempre, Roberto Clemente intentó ayudar a los más desfavorecidos. Para empezar fue capaz de sobreponerse a la sociedad estadounidense de la época, una sociedad que todavía discriminaba a la gente de color e incluso llegó a encabezar varios actos en los que se pedía la igualdad de condiciones para los jugadores latinoamericanos.

Pero no solo estaba involucrado en buscar la igualdad en los Estados Unidos, también trabajaba mucho para intentar conseguir mejoras en su país. Cada vez que finalizaba la temporada de béisbol en el país norteamericano, Clemente regresaba a Puerto Rico y trabajaba en diferentes proyectos con los cuales poder ayudar a sus vecinos. Ofrecía charlas para motivar a los jóvenes a practicar el béisbol, jugaba en la liga local y ayudó a construir centros juveniles, campos de béisbol, así como ayudó a remodelar hospitales y colegios. Todas esas cosas hacían de Roberto Clemente un auténtico ídolo en su país natal, pero también en Estados Unidos, donde poco a poco fue siendo cada vez más reconocido por su buena labor humanitaria.

Trágico fin a su labor humanitaria

Sin embargo, su historia no iba a tener un final feliz. En 1972 un fuerte terremoto sacudió Nicaragua provocando que el país quedara totalmente devastado y hundido en el caos. Clemente, como hacía siempre, decidió enviar un cargamento de ayuda a los más desfavorecidos. Aunque esta vez fue diferente. Desde Managua llegaban noticias sobre el mal reparto de los alimentos que estaba realizando el ejército nicaragüense. Esta denuncia llegó a oídos de Roberto, quien decidió ir a Nicaragua y entregar el cargamento personalmente, un acto que muy pocos hubieran hecho.

El 31 de diciembre de 1972 Roberto Clemente se montó en un avión con destino a Nicaragua, sin embargo, al poco de despegar y aparentemente por el exceso de peso, el avión cayó al mar motivando el fallecimiento de todos sus ocupantes, incluyendo al jugador puertorriqueño.

A partir de ahí, las muestras de afecto se fueron sucediendo una tras otra. Pocos meses después pasó a formar parte del Salón de la Fama del Béisbol, siendo el segundo jugador en la historia que ha entrado sin tener que esperar a que pasen cinco años desde su jubilación o retiro, que es la norma principal. Además, en las Grandes Ligas de Béisbol se otorga el Premio Roberto Clemente al jugador que más contribuya con la comunidad. Un premio que sirve para tener presente la historia de Roberto Clemente, una historia que merecía ser contada y que debe ser conocida por todos.

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