Canalladas: India, un gigante dormido

Algunas confederaciones ya han comenzado su fase clasificatoria para el Campeonato del Mundo de Fútbol de 2018. Es el caso de la Concacaf, Oceanía y Asia. Y aunque por ahora solo participan equipos menores, destaca la presencia de la India, el segundo país más poblado del mundo.

La India disputó la primera ronda clasificatoria de la zona asiática enfrentándose y superando a la selección de Nepal. En esta ronda los otros participantes fueron Timor Oriental, Camboya, Mongolia, Macao, China Taipei, Brunei, Sri Lanka, Yemen, Pakistán y Bután, esta íltima siendo la peor selección (aunque tras su épica victoria ante Sri Lanka el honor de ser el peor equipo del mundo recae en la centroamericana isla de Montserrat). Con esos compañeros de viaje es fácil averiguar cuál es el nivel del combinado indio en estos momentos. Es cierto que los discípulos de Wim Koevermans suelen avanzar en esta primera ronda, de hecho en su eliminatoria ante Nepal consiguieron clasificarse de forma más o menos holgada tras ganar 2-0 en su feudo y empatar (0-0) en territorio nepalí. Ahora deberán afrontar la segunda fase, en la que ya participarán los equipos más fuertes de la Confederación Asiática, con Australia, Corea del Sur, Japón e Irán como principales aspirantes a participar en el Mundial de Rusia.

Sin embargo, en los últimos años las cosas han ido cambiando en la India ya que el Gobierno ha decidido apostar por el fútbol y el presupuesto para la Federación se ha visto incrementado notablemente. De hecho, gracias a la inyección económica la Liga india ha despertado un inusitado interés ya que algunos de los mejores futbolistas del mundo han acabado por jugar en los equipos indios. En este sentido, los españoles Joan Capdevila, Iván Bolado o Luis García (entre otros) han sido algunos de los seleccionados. También futbolistas o ex futbolistas como Robert Pires o David Trezeguet han tomado parte en esta primera gran edición del campeonato indio.

El doble objetivo del campeonato indio a la hora de apostar por reunir a algunos de los mejores jugadores del mundo es el de conseguir ganar adeptos en una tierra donde el cricket es el deporte rey y, sobre todo, poder sentar las bases para atraer a los más jóvenes y poder formar una selección que, no tardando mucho, pueda disputar una fase final de un Mundial. Y es que ese es el gran debe del fútbol indio. Si China, el gigante asiático, solo ha participado en un Campeonato del Mundo, India, el otro gran gigante, no ha sido capaz de disputar ninguno. Y eso que sí que se clasificó para el de 1950 (por retirada de los otros representantes asiáticos), pero el alto costo del viaje y la negativa de la FIFA a que los futbolistas jugaran descalzos motivó la retirada de los indios. Tampoco en la Copa de Asia han sido capaces de hacer grandes gestas. Todo lo contrario. En 2011 cayó en primera ronda. Y entre 1984 y el mencionado 2011 no la disputó. Y hablamos de un torneo en el que es relativamente asequible el poder clasificarse, de hecho, equipos más jóvenes como Palestina o Irak han sido capaces de clasificarse para la fase final de la copa asiática.

Evidentemente podemos justificar que la India no se haya clasificado nunca para un Mundial con el único argumento del cricket y su alta popularidad en el país asiático. Pero estaríamos faltando a la realidad. La realidad implica que el trabajo de captación de jóvenes no es bueno. Y tampoco la preparación futbolística de los futbolistas de cantera. Y ese es realmente el problema. Países más pequeños están consiguiendo mejores resultados gracias a un buen trabajo con la cantera. Es el caso de Palestina o Irak en Asia, pero también de Albania o Israel en Europa, o Venezuela en la Conmebol. Pero no en la India. Su cantera no tiene mejores resultados que el primer equipo. De hecho, en la selección india solamente el portero Subrata Pal, que milita en el Vestsjaelland de Dinamarca, juega fuera de Asia. De hecho, el resto de los futbolistas que compusieron la última convocatoria ante Nepal son jugadores de equipos indios, cuyo papel en la Champions League asiática también es discreto.

Como digo, actualmente la India está reforzando su campeonato doméstico con la intención de conseguir más repercusión mediática, algo que ha conseguido ya que la Liga India ha sido seguida con atención en algunos países occidentales. Aparentemente ese objetivo está conseguido y ahora solo queda cumplir con el segundo que no es otro que captar jóvenes y comenzar a formar un equipo que, al menos, no sea uno de los doce peores de Asia y, en un futuro de medio o largo plazo, poder clasificarse para una Copa de Asia y para un Campeonato del Mundo. Pero para eso todavía queda mucho. Hasta entonces la India será un gigante dormido.

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