Carta abierta de Pilar Igarza a María José de Toro

No es menester citar el currículum deportivo de María José de Toro, conocida por parte de todos los atletas y porque es tal su hacer que no cabría en muchas páginas. Qué decir de una de las atletas que más admiro deportiva y personalmente, ya que es una de las personas con más tesón y constancia que conozco. Sus principios no fueron tan exitosos como ahora y, empeño tras empeño, se ha labrado un camino y qué camino deportivo, pues ahora ya no se puede hablar de éxitos (todos meritorios) sino que es la REINA del atletismo, campeona de Europa y del Mundo ¡ahí es nada!

Quiero homenajear, dentro de mi humildad, a esta gran atleta porque ahora mismo está en uno de los momentos más complicados de esta vida, como es la reciente muerte de su padre, motor de vida para cualquiera, pero motor que ha hecho que María José no deje, a pesar de las circunstancias adversas, de competir y seguir hacia delante, porque como ella bien dice “el camino es duro, pero el duro se queda en el camino”. Por ello Mariajo, gran amiga, te mando todo el cariño y fuerza para que podamos seguir viéndote en la competición y deleitarnos con esa clase que sólo tú tienes y que la mayoría desearíamos, aunque sólo llegarte a la altura de la suela (en este caso) de tu zapatilla.

Y como no, darte las gracias por dejarme conocerte y ser amiga tuya porque es uno de los mejores honores y privilegios de los que puedo tener. Sin más, te pido que sigas el camino hacia delante y que sigas siendo como eres: alegre, positiva, luchadora y un largo etc. Y que desde arriba y desde aquí abajo, esperamos que sigas en el camino. Gracias Mariajo.

Pilar Igarza.

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