Emotiva despedida de David Villodre del Fundación Caja Rural La Roda

David Villodre

El jugador David Villodre abandona el Fundación Caja Rural La Roda, se marcha a Murcia para continuar sus estudios y con suerte jugará en la Liga EBA con el UCAM Murcia.

Esto último lo sabrá a principios de septiembre, ya que David, por el momento, tiene asegurado que comenzará la pretemporada con el equipo murciano.

David Villodre se despide de la afición rodense con una carta que reproducimos en su totalidad:

“Dicen que la vida es un continuo cambio de caminos, caminos que cada uno va decidiendo cual tomar con sus decisiones y que marcarán lo que será su vida a corto o largo plazo. Hoy es día de cambiar de camino, de dejar la tranquilidad de mi casa de pequeño, donde nuestros padres nos hacían casi todo a ser más independiente, y como no podía ser de otra manera, en mis cambios personales siempre va unido el baloncesto.

He pasado más de 10 años de mi vida en este club, pasando por todas y cada una de las categorías inferiores viendo como jugaban los mayores, deseando que algún día pudiera tener una oportunidad de poder solamente entrenar con ellos. Aún en categoría cadete llegó la primera oportunidad, gracias a que faltaba un jugador para completar el entrenamiento. Ya podía decir que había cumplido el objetivo que me había marcado desde pequeño, pero como sabe la mayoría de gente que me conoce, mi ambición no acaba ahí, seguí trabajando cada entrenamiento, y durante ese verano me dirían que iba a comenzar a jugar de manera continuada en el primer equipo de La Roda. Asumí ese reto y traté de conseguir ganarme minutos poco a poco, sabiendo que era junior y además de primer año. Acabé el año siendo titular en la semifinal de la fase de ascenso a Liga EBA, partido que desgraciadamente perdimos, pero eso no emborronó la gran temporada que hicimos. Iba a comenzar mi última temporada en las categorías de formación del club, y debido a las numerosas bajas con respecto al año anterior, me convierto en el primer base del equipo. Supuestamente teníamos un equipo muy inferior al del año anterior, pero las ganas muchas veces son el mejor arma, y así lo hemos tratado de demostrar durante toda la temporada. Conseguimos terminar la temporada en la quinta posición tras haber luchado durante casi todos los partidos por entrar en la fase, pero siendo justos, los cuatro equipos que pasaron jugaron sus bazas mejor que nosotros, aun así, todos acabamos con la cabeza muy alta por el trabajo bien hecho. Aun no lo sabía, pero iban a ser mis últimos partidos en esta etapa en el club donde me he formado.

Sin lugar a dudas ha sido una grandísima etapa en mi vida, en mi formación como jugador y sobre todo como persona. Tengo muchísima gente a la que agradecer muchas cosas dentro de este club, desde Diego Berruga, con quien empecé entrenando y con quien he acabado, seguramente es la persona con quien más tiempo he pasado dentro del pabellón y a quien considero un segundo padre para mí; Adolfo Fernández, probablemente la persona que más me ha hecho mejorar técnicamente; Emilio, quien confió en mí siendo infantil para tomar los mandos del equipo cadete; Chavo, el entrenador con el que conseguimos una temporada casi perfecta ganando la liga regional, quedamos segundos en el torneo de Cambrils y jugamos el intersector, donde competimos, o al menos lo intentamos, entre otros equipos contra el Real Madrid; tampoco me olvido de Oliver, gracias a quien jugué mi primer campeonato de España siendo muy pequeño; y cómo no Juan Carlos Toboso, el causante de que haya jugado durante dos años con el primer equipo y que haya entrenado con ellos durante tres.

En cuanto a jugadores, me quedo con prácticamente todos, pero mencionando algunos me quedo con Enrique Moya y Manolo Blázquez que me pegaban como nadie y me enseñaron cada segundo, cada descanso a mejorar sobre todo tácticamente. Archi Lobo, que a pesar de ser siempre una categoría mayor a la mía siempre estaba a mi lado, ayudando en todo. Óscar Lozano, que ha sido mucho más que un portavoz y un capitán dentro del equipo, quien junto con Jairo Fernández me han acompañado los tres años que he compartido vestuario con ellos, y del cual siempre me acordaré de las frases que siempre dice. Héctor Alonso, que aun habiendo sido solo un año el que hemos compartido, desde el primer momento nos entendimos muy bien pese a la diferencia de edad. Ojeda siempre presente en cada broma, Guillermo “Mojote”, mi primo cabezón, Pedro Fernández que me ha echado una mano enorme durante esta temporada, Juan Carlos Aranda que se ha sobrepuesto a prácticamente todo y ha acabado jugando muy bien y, por supuesto, no solo me quedo con ellos, también con Iván Simarro con quien compartí habitación en el primer campeonato de España, Antonio Palacios que le gusta jugarse la vida con los toros y estuve presente en dos de los tres campeonatos de selecciones, José Ángel Ortega que ha pasado a ser uno de las mejores personas dentro y fuera de la pista, Luis Vega, el culpable de haberlo pasado tan bien por culpa de unas gafas empañadas en Cambrils, Fran Tébar, que aún estoy esperando que se decida a tirar un poco más, Jaime Luján, un gran amigo con quien lo he compartido casi todo dentro y sobre todo fuera de la pista, Carlos García que nos dejó “tirados” porque tuvo que irse a vivir fuera.

También guardo un especial recuerdo a una frase que me dijo Don Constantino Berruga cuando tenía doce años, al entregarme en el trofeo en el villa de La Roda como mejor jugador local y que espero que algún día pueda cumplir, “me quería dar un premio cuando fuera mayor, que es muy fácil siendo tan sólo un niño”. Hay muchísima gente que he tenido durante todos estos años y que no puedo mencionar porque se haría eterno, pero no por ello me olvido de nadie.

Solo me queda, como he dicho anteriormente, dar las gracias a todos los que han estado cerca en los buenos y malos momentos, que me han ayudado a prácticamente todo y sin los que no habría conseguido llegar hasta aquí. Ahora toca cambiar de aires, cambio de ciudad, nuevos estudios y por supuesto nuevo equipo, y gracias o por culpa de mi gran ambición quiero ir un paso más, intentar jugar en una competición más alta, no sabemos lo que deparará el destino, pero sé que si no lo intento me arrepentiría mucho tiempo. Esto por supuesto no es un adiós, es sólo un “hasta pronto” porque siempre que los estudios, el baloncesto y mis condiciones personales me lo permitan estaré en el pabellón viendo a todos los que pasan por donde gente como yo hemos pasado y recordando grandísimos momentos.

En algo más de un mes comienza un nuevo camino que transitar, habrá muchas piedras, no cabe duda, pero nadie dijo que nada fuera fácil, pero el trabajo y la suerte espero que me den la posibilidad de hacerlo muy bien.

Muchas gracias por estos años, hasta pronto, deseo mucha suerte a todos los que quedan en La Roda y también a los que como yo comienzan una nueva etapa”.

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