Mal año para el deporte español, por Julián García

Copa Davis

A pesar de que este año algunos deportistas españoles han conseguido importantes logros tanto a nivel individual, casos de Marc Márquez o Mireia Belmonte, como colectivo, final española en la Champions, no cabe duda que 2014 pasará a la historia como el año horrible del deporte español por los inesperados y sorprendentes batacazos mediáticos que estamos sufriendo desde hace unos meses.

Sin duda, el mayor de todos ha sido el fútbol, con la temprana eliminación del Mundial de Brasil y sobre todo por la forma que lo hicimos, con dos sonrojantes derrotas ante la mirada de medio mundo. El baloncesto también nos acaba de dar otra soberana decepción cuando parecía que al menos la plata del Mundial estaba a nuestro alcance, porque el oro es ciertamente complicado. A nivel individual, Fernando Alonso, ya sea por el coche o por cualquier otra circunstancia está realizando una floja temporada.

Sin ir más lejos, ayer el deporte español a través del tenis sufría otra clamorosa decepción por lo paradójico que supone contar con varios de los mejores jugadores mundiales a nivel individual y bajar a Segunda División en la competición por equipos. Es increíble ver cómo un país que en condiciones normales podría disponer de hasta tres equipos en el primer grupo del tenis mundial se vea obligado en 2015 a jugar en la Segunda División de ese deporte.

La pregunta obligada es: ¿Hay similitud en estos fracasos? ¿Se puede hablar de crisis en el deporte español? Creo que no. El problema es que estábamos tan acostumbrados a los triunfos que ahora los disgustos han sido mayúsculos, pero hasta cierto modo no dejan de ser normales, y así hemos estado 50 años. La diferencia entre el fútbol y el baloncesto con el tenis es que en los dos primeros han participado casi todos los mejores jugadores seleccionables, pero me preocupa la poca implicación que ha habido por parte de los grandes tenistas españoles en defender a su país en una competición muy popular y arraigada que casi siempre suele medir el potencial tenístico a nivel colectivo y no deja ser un escaparate para los aficionados. Al hilo de este tema, dice un refrán muy conocido “entre todos la mataron y ella sola se murió“. En el caso del fútbol los jugadores incluso se permiten el lujo de anunciar su renuncia a la selección. Este hecho desde mi punto de vista es criticable, y no es positivo para el deporte, pues para cualquier deportista español representar a tu país debería ser lo máximo y hay muchos países donde esa mentalidad existe. Por eso creo que las olimpiadas ponen a cada país en su sitio, deportivamente hablando.

Por si alguien que lee este artículo no lo sabe, en la gran mayoría de los casos, aquí en España, cualquier futbolista prefiere ganar una Champions a un Mundial, cualquier baloncestista prefiere ganar la Euroliga con su equipo que un Mundial por equipos, y cualquier tenista prefiere ganar Wimbledon o Roland Garros antes que la Copa Davis.

A buen entendedor pocas palabras bastan…

* Artículo de opinión de Julián García Martínez, director deportivo del Club Tenis Albacete.

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