¿Dónde están los que se fueron el año pasado?

Al finalizar la temporada pasada, un total de once jugadores de la plantilla del Albacete Balompié finalizaban su contrato. Teniendo en cuenta los futbolistas que estaban cedidos o los que se han marchado por propio interés, son 17 los integrantes del conjunto manchego que este año no siguen en la plantilla. Pero, ¿cuál ha sido el destino de esos futbolistas? ¿Han mejorado o empeorado su situación? EL PUEBLO ha analizado la situación en la que se encuentran ahora.

Pues bien, cinco de ellos, Jonathan López, Diego Alegre, Iker Begoña, Álex Pérez y Nkendo, permanecen sin equipo. Curiosamente, unos futbolistas protegidos por el anterior director deportivo Máximo Hernández.

Iker Begoña estuvo muy cerca de fichar por el Deportivo Alavés, pero ni siquiera ahí pudo colocarse. Tampoco Diego Alegre en el Real Oviedo, aunque el lateral parecía que iba a recalar allí.

Pero hay más, ya que un total de cinco futbolistas han dado un paso atrás y ahora militan en Segunda División B. Son Jonathan Soriano (Barcelona Athletic, Grupo III), Xavi Jiménez (Lleida, Grupo III), Ibón Gutiérrez (Alicante, Grupo III), Marco Navas (Guadalajara, Grupo II) y Diego Mainz (Granada, Grupo IV). Al menos, éste último ha mejorado sus condiciones de contrato, gracias a una suculenta oferta económica, ya que el Alba sí que quería renovarle.

Es decir, un total de diez jugadores se encuentran fuera de Segunda División, categoría en la que milita el Albacete Balompié. Y, curiosamente, muchos de esos jugadores eran fijos en las alineaciones titulares durante la temporada pasada. ¿Cómo es posible que el Albacete se salvara del descenso con futbolistas que ahora mismo andan perdidos por categorías de menor nivel?

Mejoran

Solamente son dos los jugadores que se mantienen en Segunda División, mejorando la condición que tenían aquí. Se trata de Carlos González Peña, que ahora milita en el Recreativo de Huelva, y de José Verdú Nicolás Toché, que ha fichado por el Cartagena de Juan Ignacio Martínez.

Por cierto, el técnico, que ya realizó una buena labor en el Albacete Balompié y que mantuvo al equipo fuera del descenso (objetivo para el que se le contrató), ha comenzado muy bien la campaña en el conjunto cartagenero, al que mantiene en la primera posición de la clasificación, a pesar de ser un equipo recién ascendido a la categoría. Y hay que recordar que Máximo Hernández (o Panadero Martínez, el ex vicepresidente deportivo de la entidad) tampoco querían a Juan Ignacio Martínez.

Tampoco hay que olvidarse de los futbolistas que estaban cedidos en el conjunto manchego. Diego Costa, procedente del Atlético de Madrid, se encuentra ahora en el Real Valladolid, en Primera División.

Pero el otro jugador que estaba aquí en calidad de cedido, el chileno Nicolás Crovetto (Udinese), milita ahora en la Serie B de Italia, concretamente en el Triestina, un modesto equipo de la zona media de la clasificación (también en condición de cedido).

Los afortunados

Por contra, son tres los jugadores que pertenecían a la plantilla y que ahora se encuentran en Primera División. Diego Trotta finalizó su contrato con el Albacete y se marchó hacia Argentina, y ahora se encuentra jugando en el Godoy Cruz.

Y los auténticos afortunados de la temporada pasada son Jaime Romero y Ritchie Kitoko, los canteranos que han dejado el club manchego con destino al Udinese italiano.

En resumen, y a la vista de la situación de todos estos jugadores, se pueden sacar varias conclusiones. Cierto es que algunos han mejorado (los menos), pero la tendencia es a empeorar su situación deportiva (los más). Entonces, ¿era acertada la política de fichajes que mantuvieron durante la temporada pasada? (Y no queremos remontarnos todavía más atrás, con grandes futbolistas como Fran Moreno, Buján o Caggiano, auténticas perlas que seguro que recuerdan todos los aficionados del Albacete Balompié).

A la vista de todo esto, podremos decir que bastante hizo el Albacete para salvarse.

Ahora la situación es muy distinta. Han llegado 17 caras nuevas al equipo. Lógicamente, todas estas incorporaciones no darán el nivel esperado y habrá grandes fiascos. Otros, en cambio, sí que demostrarán que su fichaje fue acertado. Algunos, como Stuani (que ya ha marcado cinco goles en cinco jornadas), ya están rentabilizando su contratación.

Al menos, esta temporada nos queda el consuelo de que ha venido gente contrastada (y veterana, eso no hay que negarlo), tanto en Primera División como en Segunda. Después, los resultados irán poniendo a cada uno en su sitio y se verá si la política deportiva es acertada o no. Pero empeorar lo que hizo Máximo Hernández en esa parcela va a ser muy difícil…
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