Durántula

Lebron James y Kevin Durant

Debo reconocer que lo que más me apetece últimamente es hablaros de actualidad, el Albacete sigue ganando, mis mitos están dormidos así que lo mejor que nos queda es ese maravilloso espectáculo llamado NBA.

Soy muy fan del basket, ya lo sabéis, y he pensado que entre europeos de balonmano y Juegos Olímpicos de Sochi, hay que echar un ojo a la NBA, que está muy calentita.

Un buen amigo, Pablo Playmaker de Novaonda, dice que Durant se está saliendo, es verdad, que está jugando como nunca y ganando, que es más raro. Desde que este jugador apareció siempre he pensado que es la versión 2.0 del jugador de baloncesto. Junto con Lebron James son los grandes dominadores del momento. Ambos son dos extraterrestres jugando al basket pero Durant es más fino, más plástico y más discreto. Es cierto que no ha ganado anillos, ni MVP, pero hasta ahí lo ha ganado todo: todos los títulos en deporte universitario y escolar, JJ.OO, campeonato del mundo… su currículum es alucinante. Haciendo un cálculo aproximado, no creo que haya un mejor anotador en la historia del baloncesto, cuando se retire seguro que está en el Top 3. Pero Durant siempre ha quedado segundo en lo importante, n º2 en el Draft de 2007 (detrás de un tal Greg Oden), 2º en la votación al MVP del 2010 (detrás SIEMPRE de Lebron) y subcampeón con los Oklahoma City Thunder (el equipo de Ibaka) en 2012, también cayendo ante King James. Este año tiene muy buena pinta el proyecto de Oklahoma, si Westbrook está bien, pero mientras, Durant lleva estadísticas inauditas.

Rabia anotadora: ha conseguido 30 o más puntos en 11 partidos consecutivos, la racha más larga en la NBA desde que el escolta-alero Tracy McGrady logró 14 entre marzo y abril del 2003. El alero estrella de los Thunder ha tenido cuatro partidos en los que consiguió 40 o más puntos. Pero es más, estos números los está consiguiendo con porcentajes de ensueño: más del 60%. Y el equipo lleva 8 victorias seguidas.

A Pau Gasol le parecía hace unos días, Kevin Durant “se ha escapado de un videojuego”. Durántula ya es el segundo jugador desde el año 77 que mete al menos 46 puntos en cuatro partidos en el transcurso de un periodo de 10 encuentros. Si quieren volver a leerlo, lo entiendo. Es lógico. Resulta asombroso. El otro jugador que hizo algo parecido fue Kobe Bryant y con eso está casi todo dicho.

No hay tegua, Durant, sin Westbrook (el otro referente anotador de los Thunder) en el equipo, parece decidido a conseguir los puntos que metía él y los que anotaba su compañero. Se trata de un jugador muy complicado de defender. Al alero le postea. Al pívot le aleja del aro. Y tiene la velocidad de un base midiendo 2,06. Puede meter triples con la misma facilidad con la que hunde la pelota en el aro. Necesita la atención de dos jugadores y eso genera una gran inestabilidad en la defensa rival. Sus compañeros, como Ibaka, se benefician. Está jugando con una agresividad y determinación admirables. Sin duda, a Lebron le ha salido un competidor muy acreditado en la carrera del MVP.

Todo no encaja para hacer de él una leyenda, es cierto: el personaje es discreto, cualidad de un no líder, pero Durant es especial, no necesita aspavientos. Él juega al baloncesto y espero que no se retire sin anillos por no saber elegir un equipo campeón. Este año es candidato otra vez, como he dicho, pero necesita a Westbrook y sus locuras y, en menor, medida a Ibaka. No es que me gusten mucho los Thunder, yo soy más de Indiana o Golden State, pero Durant se merece ya ese reconocimiento. Por el momento y mientras otros seguimos hablando, Durant seguirá metiendo puntos, porque “dormir es de cobardes”, que dicen unos amigos nocturnos.

La semana que viene hablaremos de Sochi y sus controvertidos Juegos Olímpicos… y de algún españolito que apunta a medalla.

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