El albaceteño Horacio Llorens completa una aventura de vuelo en Polinesia

Aventura de Horacio Llorens

El albaceteño Horacio Llorens, piloto de parapente, acaba de culminar otra espectacular aventura en los confines del planeta, sumando así otra experiencia inolvidable a su extenso bagaje.

En los últimos años ha recorrido África volando por algunos lugares emblemáticos como las Cataratas Victoria o el Delta del Okavango, visitando Egipto, Sudán, Tanzania, Zambia, Namibia o Botswana. Ha batido un récord mundial en Guatemala con la ejecución de la maniobra Infinity tumbling, una marca que él mismo había registrado en el Himalaya pakistaní, y recientemente se proclamó campeón de la Copa del Mundo de Parapente Acrobático en la temporada 2013.

Junto al piloto belga Thomas de Dorlodot y el resto del equipo de grabación de Red Bull, Horacio Llorens ha viajado en un catamarán por el Océano Pacífico, visitando algunos lugares emblemáticos en las Islas Marquesas y Tahití, volando en montañas paradisíacas con el azul del mar como pista de aterrizaje y conviviendo con tribus de los atolones del Pacífico Sur.

“Volar en las islas tropicales no ha sido fácil porque el viento a veces supera fácilmente los 50 kilómetros por hora y te arrastra hacia atrás, pero lo más complicado es llegar a los despegues, a veces atravesando selva y con mucho cuidado para evitar zonas conflictivas donde los piratas todavía continúan activos”, comenta Horacio Llorens nada más regresar a Europa.

El viaje ha deparado algunas experiencias únicas también para los habitantes de estas islas. “En muchos sitios no había visto nunca un parapente, no se podían imaginar que un ser humano pudiese volar y hacer estas cosas. En Nuku Hiva hice un tándem con niño local, él estaba en la playa con su caballo y cuando aterricé a su lado alucinó; me llevó a su casa, me presentó a sus padres y ellos me ayudaron a encontrar el camino de regreso al barco. Volví al día siguiente y lo invité para un vuelo tándem; en el aire él me mostraba tiburones y manta rayas mientras yo le enseñaba los secretos del vuelo”, explica el piloto.

Los desplazamientos entre islas se realizaban en un catamarán, territorio familiar para Horacio. “Mi padre trabaja como capitán de un barco en Mallorca, incluso yo he trabajado para él hace unos años para conseguir dinero para comprar mi primer parapente, así que estaba acostumbrado a las condiciones especiales de vida que propone un viaje así. El problema es mi padre, que seguro que le va a dar mucha envidia un viaje por estos mares”, comenta Horacio con sorna.

El respaldo de Red Bull ha sido imprescindible para grabar imágenes en vídeo y fotografías que serán utilizados más tarde para reportajes. “Hemos volado por lugares maravillosos, hemos conocido a gente extraordinaria, hemos conseguido vuelos épicos en lugares donde nadie había volado antes, hemos escalado montañas en mitad de la selva para acceder a las zonas de despegue y muchas cosas más, y todo eso se ha grabado para Red Bull, seguro que cuando el público vea los reportajes van a alucinar”, anticipa Horacio Llorens.

Horacio regresa el próximo 21 de febrero a Albacete, tras pasar por la Polinesia francesa. Su viaje les llevó desde Tahití hasta los atolones de Tuamotus, para más tarde emprender ruta hacia las Islas Marquesas. Anécdotas, diversiones y también riesgos han sido sus compañeros de viaje. “Donde había que tener cuidado, además de los piratas, era en las zonas de aterrizaje, porque el viento a veces no era fácil de predecir y te puede empujar mar adentro. En los Alpes o en Pirineos no pasa nada si te arrastra el viento, te cambias de valle y ya está, pero aquí sólo hay agua y demasiados tiburones”

Vídeo de la aventura.

* TEXTO: Paco Villaescusa.

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