Canalladas: Tras renacer como Ave Fénix, el Rangers se quema en sus cenizas

Rangers FC (Foto: http://www.rangers.co.uk/news/galleries/item/8767-gallery-doonhamers-action)

Una de las competiciones a las que he prestado una especial atención durante la presente temporada ha sido (y es) la Segunda División escocesa, que esta campaña ha juntado a los principales conjuntos de Edimburgo (Hearts e Hibernian) y al histórico Glasgow Rangers, cuyo drama parece no tener fin.

Mi primera intención al escribir este artículo era hablar sobre la excelente gestión económica y deportiva del Hearts, quien tras bordear la bancarrota la pasada temporada ha comenzado a generar ingresos, ha pagado la práctica totalidad de su deuda y a su vez ha conformado un equipo muy joven que ha conseguido el ascenso a la Premier League con varias jornadas de antelación. Y eso no es algo baladí si tenemos en cuenta que en la Championship solo el campeón asciende directamente y tienes compañeros de viaje como Hibernian, Falkirk o Glasgow Rangers. Sin embargo voy a guardarme las alabanzas a los de Edimburgo para hablar del descomunal descenso a los infiernos que están viviendo los inquilinos de Ibrox Park, el Rangers FC.

A pesar de ser el club con más títulos de Escocia, el Glasgow Rangers sufrió una bancarrota hace tres años tras acumular varios años de malas gestiones y tras luchar por su supervivencia en los tribunales. En aquel momento el fútbol escocés se convulsionó al conocer que el cuadro azulón tenía deudas de más de cien millones de libras. Un juez ordenó la liquidación de la empresa después de la falta de acuerdo entre el club y los bancos que habían dado créditos impagados. De la mano de Charles Green, que en 2012 compró los derechos, escudo y símbolos del club difunto, el club cambió de nombre y solicitó la plaza del Glasgow Rangers en la Premier League. Sin embargo, de los doce clubes que componen la máxima categoría del balompié escocés, diez votaron en contra. El Kilmarnock votó en blanco. Solo el Rangers votó que sí. Ante tal panorama el nuevo equipo, ahora conocido como Rangers Football Club FC Plc, empezó de nuevo en la Cuarta División escocesa de la mano de Ally McCoist, una figura del equipo que desde el principio tuvo detractores en las gradas ya que en la última temporada del Glasgow Rangers en la élite del fútbol escocés perdió la Liga por veinte puntos de diferencia respecto al campeón, el Celtic, algo sorprendente ya que en el ecuador de la competición los azulones disponían de una ventaja de quince puntos sobre los verdiblancos.

El Rangers Football Club FC Plc, en sus dos primeros años, sumó dos ascensos plácidos. Esperados, por otra parte. Sin embargo, este año lo deportivo tampoco parece acompañar. De hecho, hace ya varias semanas que McCoist fue cesado por los malos resultados. Y es que el Rangers sí ha logrado dos ascensos, pero de las tres copas que juega (Copa, Copa de la Liga y la Challenge Cup) no ha ganado ninguna. Cabe destacar el papelón del equipo de Rangers en la Challenge Cup, un torneo en el que participan los equipos de cuarta, tercera y segunda categoría. El viejo Rangers nunca la jugó, pero el nuevo la ha perdido. La pasada temporada sucumbió en la final ante el Raith Rovers. En la presente, cayó en semifinales tras dilapidar una ventaja de 0-2 ante el Alloa Athletic. Y todo esto con la segunda plantilla mejor pagada de toda Escocia.

Al no conquistar ningún título copero, y como es de esperar, el cuadro más laureado de toda Escocia se quedó sin poder participar en competiciones europeas, y esto en términos económicos se traduce en carencia de beneficios y, por ende, una nueva deuda. En apenas tres años el cuadro de Glasgow ya acumula una deuda de más de diez millones de libras y muchos de sus aficionados ya comienzan a vislumbrar en el horizonte una nueva desaparición de la entidad. Aunque no está todo perdido ya que recientemente Dave King fue elegido por los accionistas como nuevo presidente de los azulones. King, con el 15% de las acciones, ha logrado expulsar del club a la vieja directiva y parece ser un soplo de aire fresco, un clavo ardiendo al que se agarran los aficionados, esos que este año habían comenzado a dejar de ir a Ibrox Park hartos de estar hartos. A pesar de que el nuevo presidente ha manifestado que “nos esperan dos años hasta poder tener un club competitivo, está todo destrozado”, parece que la esperanza se asoma a Ibrox Park. La amenaza del fantasma de otro año en Segunda está sobrevolando Ibrox Park, ya que el Hearts ha conseguido matemáticamente el ascenso directo obligando al Rangers a jugar un play off contra Hibernian y Falkirk o Queen of the South para poder disputar la promoción de ascenso ante un equipo de la Premier League escocesa. Tras renacer de sus cenizas cual Ave Fénix, el Rangers vuelve a estar jugando con fuego.

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