Canalladas: La épica historia de Vicente Blanco ‘El Cojo’ (I)

Vicente Blanco (Foto: aboutbasquecountry.eus)

Vicente Blanco ‘El Cojo’ forma parte de la historia del ciclismo español tras haber sido uno de los dos primeros corredores de nuestro país en participar en el Tour de Francia y por haber sido campeón de España en dos ocasiones.

El campeón vasco no tuvo una vida fácil. Nacido en Deusto en 1884, Vicente Blanco trabajó en un barco como pinche de cocina y palero en la sala de máquinas cuando apenas contaba con trece años de edad. Fue esa experiencia, trabajando bajo un calor extremo y paleando carbón la que le convirtió en un tipo duro y con una gran capacidad de sufrimiento. Durante esa etapa conoció las primeras bicicletas y se interesó por ellas hasta el punto de aprovechar sus descansos laborales para alquilar una y dar un paseo.

Con el paso de los años, Blanco decidió buscar un mejor futuro y comenzó a trabajar en La Baskonia, una empresa metalúrgica donde sufrió un terrible accidente cuando una barra de metal le atravesó el pie izquierdo y se lo destrozó por completo. Apenas un par de años después, y mientras trabajaba para los astilleros Euskalduna. sufrió un nuevo accidente cuando su pie derecho quedó atrapado en los engranajes de una máquina, algo que le produjo la amputación de los cinco dedos. Con apenas veintidos años, Vicente Blanco ya estaría marcado de por vida ya que sus pies eran totalmente inútiles (como dos muñones).

A pesar de las adversidades que había tenido que afrontar a lo largo de su vida, Blanco no se desanimó y comenzó a trabajar como botero en la ría de Bilbao cruzando gente de un lado a otro mientras practicaba diversos deportes como remo, natación y hasta carreras pedestres, donde consiguió buenos resultados. Con el dinero que fue ahorrando mientras trabajaba en la ría de Bilbao fue capaz de comprarse una bicicleta vieja y oxidada que fue restaurando con mucha imaginación. Por ejemplo, empleó unas cuerdas gruesas que se utilizaban para amarrar barcos como neumáticos debido a que los de la vieja bicicleta estaban en estado ruinoso y no podía comprarse unos nuevos. Aparte de ayudarle a moverse con una mayor facilidad, el Cojo también encontraba una gran felicidad cuando montaba en bicicleta por lo que comenzó a entrenarse a diario.

Campeón de España

En 1907 se presentó ante la Federación Vizcaína de Ciclismo (FAV) con el objetivo de federarse para poder competir en carreras regionales. Y aunque los directivos tuvieron dudas de que ese tipo desgarbado, cojo y con una bicicleta ruinosa pudiera llegar lejos en el mundo del ciclismo le dieron una oportunidad. Y el Cojo no la desaprovechó. Comenzó a correr en diferentes pruebas demostrando una gran resistencia física y un apetito voraz. Y también era bastante peculiar a tenor de las diferentes anécdotas que han perduraro en el tiempo. Como cuando casi acaba encarcelado por escándalo público al intentar participar en una carrera por las calles de Bilbao en calzoncillos. Y realmente no fue una excentricidad. Cuando Blanco llegó a la línea de salida, sus adversarios estaban vestidos de corto mientras que él iba con pantalones largos, por ello, decidió prescindir de ellos y competir en paños menores para imitarles.

Más allá de sus excentricidades, el Cojo demostró ser un magnífico ciclista y logró varias victorias en carreras locales y regionales que hicieron que la FAV le nombrará su representante en el Campeonato de España de 2008 que se celebraría en Gijón. En su búsqueda de hacer un buen papel en la prueba, Blanco pidió consejos a diferentes personas de su entorno para llegar mejor preparado a la carrera. Uno de los consejos que le dieron fue que comiera mucha carne ya que así estaría más fuerte durante la prueba, algo que el Cojo se tomó muy a pecho hasta el punto de ingerir una gran cantidad de chuletas durante el viaje a Gijón, que hizo en bicicleta, lo que le provocó fuertes diarreas. A pesar de ello, Blanco tomó la salida y consiguió la victoria en la prueba, aunque eso sí, tirando de picaresca. El Campeonato de España se disputó sobre cien kilómetros y los ciclistas debían firmar el control de paso a mitad de camino. El Cojo logró meterse en una fuga junto a otros ciclistas en la primera parte de la carrera y llegaron los primeros al control, donde Blanco se las ingenió para ser el primero en firmar y salir a toda velocidad. ¿El motivo? El Cojo había roto la punta del lápiz y eso obligó a sus compañeros de fuga a esperar a que el juez sacara punta con su navaja, lo que le costó un tiempo que permitió que el vasco consiguiera una ventaja que a la postre sería definitiva para llevarse la victoria y las quinientas pesetas de premio.

Un año después, Vicente Blanco volvió a participar y a ganar en el Campeonato de España. En esta ocasión la prueba tuvo lugar en Valencia bajo una intensa lluvia y un suelo totalmente embarrado. El Cojo realizó una notable exhibición y consiguió el triunfo con una ventaja de más de treinta minutos sobre el segundo clasificado, demostrando que era el mejor ciclista español del momento. Sus buenos resultados y el apoyo de Manuel Aranaz, presidente de la Federación Vizcaína de Fútbol, fueron clave para que se decidiera a participar en el Tour de Francia de 2010, una prueba que ya tenía una gran repercusión internacional a pesar de haberse disputado tan solo siete ediciones.

Sus andanzas en la ronda gala las contaré la próxima semana, en la segunda entrega de la historia de Vicente Blanco.

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