Canalladas: Los cuatro minutos que cambiaron la vida de Jason McElwain

Jason McElwain (Foto: http://www.taringa.net/)

Cuando Jason McElwain saltó a la cancha tenía muy claro que tenía que ser su gran momento, por ello cuando recibió el balón no lo dudó y lanzó un triple. Su lanzamiento ni siquiera tocó el aro. Su segundo lanzamiento, esta vez de dos puntos, tampoco consiguió su objetivo. Lejos de desanimarse, el número 52 del Greece Athena norteamericano no se amilanó y siguió buscando su premio. Y este llegó. Su siguiente tiro, desde siete metros, entró en la canasta rival. También entraron los cinco triples posteriores. Y un lanzamiento de dos puntos. En total consiguió veinte puntos en apenas cuatro minutos, algo que suponía un récord mundial.

El 15 de febrero de 2006 Jason McElwain pasó a la historia del baloncesto al conseguir anotar veinte puntos en apenas cuatro minutos. Toda una gesta la realizada por un jugador que no había disputado ni un minuto en toda la temporada. De hecho, hasta ese día no había participado en ningún encuentro de baloncesto. McElwain, nacido el 1 de octubre de 1987, vivió desde pequeñito con sus padres en Rochester, un suburbio de Nueva York. A muy temprana edad, le diagnosticaron autismo y fue enviado a clases de educación especial. Eso unido a su estatura (apenas 1’65 metros) propiciaron que el Greece Athena, el equipo de su colegio, le rechazara como jugador cuando se presentó para realizar una prueba. Sin embargo, el colegio sí que lo admitió como delegado y como ayudante del entrenador, lo que, en cierto modo, sació las ganas de McElwain de jugar al baloncesto.

A pesar de tener ficha con el equipo, Jason no había jugado nunca hasta el partido final de la temporada regular de 2006. Aquel día los Trojans, nombre con el que se conoce al Greece Athena, se enfrentaba al Spencerport y el entrenador Jim Johnson había decidido darle unos minutos a McElwain si el partido estaba sentenciado. Por ello Jason no dudó en invitar al partido a sus padres, a su abuela y a Andy McCormack, su logopeda. Estos, junto con el público que llenó el pabellón estallaron de júbilo cuando McElwain hizo su debut. La alegría fue inmensa tras su primera canasta. Aunque todos acabaron sorprendidos cuando poco después se confirmó la hazaña de Jason.

Tras el encuentro, McCormack envió la cinta del partido a la WROC 8 de Rochester y suplicó a John Kucko, director de deportes del canal, que viera el vídeo que le había enviado. Ante la insistencia del logopeda, Kucko accedió y pudo comprobar de primera mano cómo se había desarrollado la gesta de McElwain. No dudó en publicar las imágenes en el telediario de la tarde. Y a partir de ahí llegó la avalancha mediática. Todos los medios de Estados Unidos reprodujeron la gesta de McElwain, que fue invitado a participar en algunos de los más importantes programas del país norteamericano como Larry King Live, The Oprah Winfrey Show o Good Morning America. Incluso el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, recibió al joven.

Tras recibir el premio ESPN al momento deportivo del año, Jason participó en audiencias con celebrities como Magic Johnson, grabó anuncios para diferentes marcas como Gatorade e incluso firmó una acuerdo con Columbia Pictures para que su historia fuera llevada al cine. A pesar de la fama, McElwain siguió con sus estudios y consiguió un trabajo a media jornada en una tienda de alimentos, y durante su tiempo libre viaja por Estados Unidos recogiendo fondos para la investigación del autismo. Y todo ello lo consiguió tras firmar los mejores cuatro minutos de una jugador en una cancha de baloncesto.

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