Juegos Olímpicos de Londres 2012

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ya son historia. Y la delegación española regresa de la ciudad inglesa con 17 medallas (3 oros, 10 platas y 4 bronces), las mismas que se consiguieron en Atlanta y una menos que las logradas en Pekín.

El balance puede considerarse positivo, aunque hay que reconocer que los deportes menos conocidos y las mujeres son las que han salvado el honor de España.

Dentro de una semana (si no antes) nadie se acordará de nombres como Joel González, Brigitte Yagüe, Maider Unda o Maialen Chourraut. Deportes como el taekwondo, la lucha grecorromana o el descenso en aguas bravas pasarán desapercibidos hasta dentro de cuatro años o, lo que es lo mismo, hasta que en Río de Janeiro, con un poco de suerte, vuelvan a darnos alguna medalla.

Ésa ha sido la nota positiva de los JJOO. España ha logrado medallas en disciplinas que siempre pasan desapercibidas. Esos deportistas hasta hace días desconocidos nos hicieron vibrar en Londres, hasta que vuelvan a su anonimato dentro de poco. También hay que quitarse el sombrero por dos generaciones que darán mucho que hablar de aquí en adelante: me refiero al waterpolo y al balonmano, en categoría femenina, por supuesto. Ellas, junto a los nombres a los que me referí unas líneas arriba, y a Mireia Belmonte, las chicas de la natación sincronizada, las regatistas de la clase Elliot, Alabau, Craviotto, Cal, Nicolás García o Gómez Noya son la cara positiva de Londres.

Y el baloncesto, por supuesto. Nunca España estuvo tan cerca de derrotar a Estados Unidos. Lebron, Durant, Bryant y compañía tuvieron que emplearse a fondo en la que puede ser una de las mejores finales de la historia, sino la mejor, a la par de la celebrada cuatro años atrás en Pekín. Pasado el bochornoso espectáculo de la derrota con Brasil, el equipo dirigido por Scariolo (espero que por poco tiempo más) desplegó su mejor baloncesto ante la NBA. Pero ni aún así fue suficiente. Los americanos están unos peldaños por encima. No obstante, los hicimos sudar, sacar lo mejor de sí mismos para llevarse el oro. Lo pusimos caro y toda la prensa internacional se rindió ante el juego español. ¡Una pena que la generación de los Gasol, Calderón, Reyes y Navarro esté llegando a su fin!

Por contra, la cruz de los JJOO, el fracaso con mayúscula, vino de la mano del fútbol y del atletismo. Cero goles en tres partidos y últimos en un grupo con Japón, Honduras y Marruecos lo dice todo. La Rojita volvió sonrojada de Londres. Al igual que el atletismo, donde solamente Ruth Beitia se salva de la quema. El resto hizo un ridículo espantoso, no solamente por sus actuaciones deportivas, sino por declaraciones posteriores a la prensa (y sin entrar en detalles del ‘Caso Mullera’).

En definitiva, España vuelve de Londres con 17 medallas, con deportistas desconocidos que han salvado nuestro honor y de los que nos olvidaremos en apenas una semana, con deportes que han tenido sus días de gloria en los medios de comunicación y que no volverán a aparecer hasta dentro de cuatro años (si es que ganan medallas), y con la buena sensación que ha dejado el deporte femenino, a pesar de que la Federación no eligiera a ninguna de ellas para ser la abanderada en la Ceremonia de Clausura. Hasta aquí llegaron los Juegos Olímpicos de Londres. Cuatro años después será el turno de Río de Janeiro. 

Share Button