La etapa más difícil del Euskaltel Euskadi

Euskaltel Euskadi (Foto: www.euskalteleuskadi.com)

Este 2013 podría ser catalogado como la etapa más difícil del Euskaltel. Una campaña marcada por las grandes cotas que ha tenido que ir conquistando. Problemas deportivos y económicos que se han solventado con un milagro final, cuando parecía que se retiraría de la competición.

La primera cima que tuvo que soportar el conjunto afincado en el País Vasco llegó a finales de 2012, cuando los problemas económicos hicieron que su presencia en el pelotón en 2013 estuviera en el aire. Finalmente, aquella primera crisis la superó el Euskaltel gracias, principalmente, al apoyo de la sociedad Basque Pro Cycling Team. Aunque este acuerdo implicaba que pudieran llegar corredores foráneos, algo que no gustó a todo el mundo. De hecho, ciclistas como Markel Irizar, Venta Intxausti, David López, Jonathan Castroviejo, Haimar Zubeldia, Íker Camaño o Koldo Fernández de Larrea firmaron un comunicado en contra de la gestión deportiva del nuevo Euskaltel Euskadi. A pesar de ello, el combinado vasco pudo salir a competir en 2013. Aunque fuera haciendo la goma, el primer escollo se había saldado de forma positiva para la escuadra ciclista.

La segunda cima la podemos catalogar como de segunda categoría, ya que no era especialmente dura… pero costó superarla. Hablo de los cuatro meses que se tiró el conjunto del País Vasco en estrenar su casillero de victorias en el 2013. Pablo Urtasun fue el que inauguró el palmarés con su triunfo en la primera etapa de la Vuelta a Castilla y León. Al día siguiente fue Juanjo Lobato el que, en la misma competición, ampliaba las victorias de los naranjas. Una circunstancia que encendió las alarmas en el club, no en vano sin triunfos no había puntos para poder conseguir mantenerse en la UCI Pro Tour y, por lo tanto, el futuro se oscurecía, ya que a diferencia del Vacansoleil, la escuadra vasca no contemplaba el descenso a la categoría continental.

Otro problema que tuvo que superar el Euskaltel Euskadi fue el bajo rendimiento mostrado por los fichajes extranjeros. El marroquí Tarik Chaoufi fue uno de los negativos protagonistas, ya que en agosto fue dado de baja por su pobre rendimiento. Algo que no mejoraron los otros foráneos. Los eslovenos Jure Kocjan y Robert Vrecer, el portugués Ricardo Mestre, y los alemanes Steffen Radochla y André Schulze tuvieron un paupérrimo bagaje a lo largo de la temporada. Si bien, la palma se la llevó el ruso Alexander Serebryakov, que tuvo que ser apartado del equipo tras dar positivo por EPO en un control sorpresa de la UCI. Además, tras este incidente se analizó otra muestra del año 2012 y también dio positivo. Un palo para el ciclista y para el conjunto vasco, que veía cómo sus fichajes en pos de sumar puntos para mantenerse en la UCI Pro Tour le salían ranas. Las dos únicas alegrías de los corredores extranjeros las dieron el griego Ioannis Tamouridis, que se proclamó campeón de Grecia en ruta y contrarreloj, y el francés Romain Sicard, de hecho el canterano (llegó en 2009 al Orbea, que en aquel momento era filial de los naranjas) fue capaz de cumplir con creces las expectativas que había puestas en él.

Euskaltel Euskadi (Foto: www.euskalteleuskadi.com)

Si bajo fue el rendimiento de los ciclistas extranjeros, no mucho mejor fue el mostrado por las grandes figuras. Samuel Sánchez e Igor Antón firmaron un año discreto, especialmente en las grandes vueltas. Sólo Mikel Nieve pareció estar a la altura de las circunstancias, aunque le faltó conseguir alguna victoria de etapa. A pesar de ello finalizó en el duodécimo puesto en el Tour de Francia, prueba en la que debutó este año, y vigésimo tercero en la Vuelta a España.

Aunque, sin lugar a dudas la gran cima del Euskaltel Euskadi en este 2013 fueron los problemas económicos. En pleno Tour estalló la primera gran noticia que alarmaba de la situación de la escuadra: Euskaltel, que había prometido aportar entre 9 y 10 millones de euros (casi la totalidad del presupuesto) sólo iba a poner siete millones este año y 3’5 los próximos. Cifras muy alejadas de las inicialmente prometidas. Números que dejaban a la escuadra naranja entre la espada y la pared.

Con una considerable crisis deportiva y con una delicada situación económica, al combinado naranja le llovían los problemas. Y desde Asturias llegó otro. El piloto de Fórmula Uno Fernando Alonso anunció su intención de hacerse cargo de la escuadra del Euskaltel Euskadi y de su licencia UCI Pro Tour. Eso sí, el equipo se trasladaría a Asturias. Y eso gustaba a los ciclistas. Algunos de ellos frenaron las negociaciones que tenían abiertas con otros equipos. Todo el mundo confiaba en Fernando Alonso. Pero no todo iba a ser de color de rosa. El piloto de Fórmula Uno se echó para atrás alegando que el coste de hacerse con el equipo era mayor de lo que esperaba. Nunca se sabrá si esa es la realidad, a fin de cuentas estamos hablando de Fernando Alonso, un deportista que cuando todo le va bien es porque es el mejor y cuando algo no le sale siempre es por culpa de alguien, nunca de él.

La cima final se estaba poniendo muy dura para el Euskaltel e incluso llegó a anunciar su desaparición al ser incapaz de superar sus problemas económicos. Pero uno de los equipos más veteranos del pelotón no podía terminar así. La aguerrida escuadra naranja tenía que dar una vuelta de tuerca… y la dio. El presidente de la Fundación Euskadi ha sido capaz de reunir el 60% del presupuesto y confía en anunciar la continuidad del equipo en las próximas semanas. Será en categoría continental. Pero no importa. Lo trascendente es que el simpático equipo naranja, el de Laiseka, Mayo, Zubeldia, Sánchez, Antón y Nieve, sigue peleando por conquistar una cima más, la de su supervivencia.

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