La UCI: el Poncio Pilato del ciclismo

Alberto Contador Rueda de Prensa

Poncio Pilato fue procurador de la provincia romana de Judea entre los años 26 y 36 después de Cristo. Cuando Jesucristo fue acusado de sedición, los sumos sacerdotes pidieron a Pilato que lo ejecutara, pero Poncio Pilato prefirió lavarse las manos y dejar la decisión a cargo del pueblo, que pidió la crucifixión de Jesús y la puesta en libertad de Barrabás. Así, Pilato quedó limpio.

Pues esto es lo que ha hecho la Unión Ciclista Internacional: se ha lavado las manos en el Caso Contador. El máximo organismo mundial le ha pasado la patata caliente a la Federación Española de Ciclismo, que será la que decida si Contador se ha dopado o no, o en otras palabras, la encargada de sancionarle o no.

Pase lo que pase, Contador saldrá perjudicado, tanto si se le declara culpable como inocente (yo confío en su inocencia). Pero es que la UCI, al dejar todo en manos de la Federación Española, también pone en un grave aprieto a nuestro organismo nacional. Si lo declaran culpable, la Federación saldrá perjudicada. Si lo declaran inocente, también. Todo el ciclismo estará pendiente de la decisión de la Federación Española, aunque no todos estarán de acuerdo con el dictamen final.

La UCI pretende que sea la Federación la que sancione a Contador en el caso de declararlo culpable. Pero esa sanción se aplicaría a nivel internacional. Entonces, ¿por qué no es la UCI la que dicta la culpabilidad o la inocencia de Contador? Pues porque se ha lavado las manos, sencillamente. Así, una vez más, el ciclismo español será el gran perjudicado, sea cual sea el dictamen que tome la Federación Española de Ciclismo. Y todo esto pasa porque la UCI ni siquiera es capaz de afrontar el problema y coger al toro por los cuernos. Tampoco harán nada con Bjarne Riis, que ayer reconoció que se dopó durante toda su carrera (ganó el Tour en el ’96) y que ahora es el director del equipo Saxo Bank. La UCI prefiere lavarse las manos, como Poncio Pilato.

Share Button