Los soñadores se quedan sin la final soñada

El día 22 de mayo estaba marcado en rojo en el calendario de los dos mejores equipos españoles, Real Madrid y Barcelona, ya que el Santiago Bernabéu acogerá ese día la final de la Copa de Europa. Ambos querían llegar allí, aunque por distintos motivos. Ninguno lo hará. El 22 de mayo, Inter de Milán y Bayern de Munich lucharán por el cetro europeo. Madridistas y barcelonistas lo verán por televisión.

El Real Madrid buscaba la décima Copa de Europa de su historia en su propio estadio. Tras la cuantiosa inversión económica de Florentino Pérez en su vuelta a la presidencia, llegar a la final era el objetivo blanco. Pero por medio se cruzó el Olympique de Lyon, un sorprendente equipo francés que ha sido capaz de llegar hasta las semifinales. Solamente el Bayern, con un sensacional Ivica Olic como goleador, ha podido tumbar al conjunto galo. Con la derrota frente al Lyon, los madridistas se quedaban sin su final.

Peor podría calificarse lo del Barcelona. Soñaban con repetir éxito en el estadio de su histórico rival. En cuartos de final dejaron en la cuneta al Arsenal. Con 4-0 en el Camp Nou, el público estalló de júbilo y comenzó a cantar ¡Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid! Pero quedaba el Inter de Milán, con Mourinho a la cabeza. El Barça ya había derrotado a los italianos en la fase de grupos. Pero las semifinales son otra historia. En Milán se impuso el Inter por 3-1. Tocaba remontada. Y esa remontada se vendió por todo lo alto. Tanto es así que todos los barcelonistas confiaban en llegar a la final. Y llegó el Inter al Camp Nou, se defendió como pudo (y como sabe) y logró su billete hacia Madrid. De esta forma, los culés se quedaban sin su final y dejaban a Mourinho convertido en héroe para el madridismo.

Share Button