Los últimos serán los primeros…

Increíble, impresionante, épica… todos estos calificativos se le pueden dar a la hazaña que acabo de ver en la carrera de 125cc disputada hoy en el Circuito de Estoril, en Portugal. Hablo de la victoria de Marc Márquez en la categoría del octavo de litro.

Aún no se ha proclamado campeón del mundo, pero lo tiene a tiro de piedra en Valencia, donde le vale con ser octavo. La lluvia hizo acto de presencia y la carrera se paró. En la reanudación, Márquez se fue al suelo en la vuelta de formación. Volvió a boxes, donde sus mecánicos arreglaron los desperfectos en tiempo récord. Con sólo 16 pilotos en pista, Márquez salió desde la última posición de la parrilla, mientras que Nico Terol, su rival en la lucha por el título, partió desde la primera plaza.

Y comenzó el espectáculo, con nueve vueltas por delante. Cuando el semáforo se puso en verde arrancó el recital de Márquez. Ascendió desde la decimosexta plaza a la quinta en la primera curva, tras una salida memorable, metiéndose por donde nadie se atreve. Pero no se conformó con eso. Llegó hasta la tercera posición, peleó con Bradley Smith y no cejó en su empeño hasta dejar al británico detrás. Y se fue a por Terol. Lo alcanzó en la última vuelta. Con el título en juego, ambos protagonizaron una lucha sin cuartel, carenado con carenado, a centímetros de tocarse… pero una lucha limpia. Y ganó Márquez.

Fue apoteósico. Salió el último en una carrera solamente a nueve vueltas y acabó en lo más alto del podio. Hizo bien el dicho de que “los últimos serán los primeros…”. Además, entra en la historia, ya que su podio supone el número 1.000 para el motociclismo español.

Sentado en el sofá, delante del televisor, he disfrutado más que un niño pequeño con un juguete nuevo. Ha sido una carrera inolvidable, y con el campeonato en juego, con los nervios a flor de piel. Hazañas como ésta hacen más grande al motociclismo español. En Valencia se decidirá el título, pero hoy, en Estoril, Marc Márquez ha demostrado que tiene madera de campeón.

Share Button