El Mundial de la NF-Board: “¡Dejen que todos los pueblos jueguen!”

Ahora que el Mundial está dando sus últimos coletazos y se realizan valoraciones sobre lo bueno y lo malo del evento, voy a hablar del otro Mundial, el más desconocido para el público, pero el que utiliza el balompié como símbolo unificador: El fútbol independiente.

A lo largo y ancho del planeta encontramos varias regiones que poseen un importante legado histórico pero que por diferentes motivos no son reconocidas oficialmente como estados y, por lo tanto, no pueden participar en las competiciones organizadas por la FIFA o la UEFA. Dentro de este grupo encontramos regiones como Laponia, Provenza, Camerún Meridional, República Turca del Norte de Chipre, Pueblo Arameo, Sealand, Gozo o el Vaticano. Aunque tal vez las más conocidas sean Gibraltar y las Islas Feroe, una reconocida recientemente como miembro UEFA (en estos momentos el representante gibraltareño está disputando su primera eliminatoria de la Champions League) y la otra siendo miembro oficial desde finales de la década de los ochenta. Diferente es el caso de Mónaco y Kiribati, que a pesar de sí ser reconocidos como estados sus selecciones participan en los torneos de la NF-Board (la FIFA de estas selecciones).

Como digo por diferentes motivos esas regiones carecen de estado, a pesar de disponer de una historia que les otorgaría ese derecho, o tal vez no, pero eso es arena de otro costal y no conviene analizarlo en esta web. A nosotros lo que nos interesa es el fútbol, el deporte como elemento integrador para estas regiones, y es que el balompié no solo es el negocio en el que lo han convertido los trajeados señores de las diferentes organizaciones, asociaciones y federaciones. No. El dar patadas a un balón puede suponer una liberación, el sentirse ligado a una forma de vida, a una cultura y hasta el sentirse estrachemente ligado a otros pueblos que sufren la misma fortuna. Es más, el propio lema de la NF-Board es: “¡Dejen que todos los pueblos jueguen!”, en una clara alusión a que cualquier equipo tiene que tener el derecho a jugar a fútbol más allá de los problemas políticos que se lo impiden.

Fue en 2003 cuando estas selecciones empezaron a estar organizadas, hasta ese momento todo se había realizado de forma muy amateur y no había competiciones con el suficiente peso como para que fuera algo relevante. Pero eso cambió con la fundación de la NF-Board a principios de siglo. Rápidamente la NF-Board aglutinó a varias selecciones y creció en popularidad, especialmente cuando en 2006 organizó la primera Copa Mundial Viva, en Occitania, que se saldó con la victoria de Laponia ante Mónaco. Dos años después se celebró la segunda edición, que fue un éxito tanto de participación como de público. Laponia se volcó con el evento, aunque su equipo no pudo revalidar el título, que en esta ocasión se fue para Padania, quien doblegó en la final al Pueblo Arameo.

Un año después, la Copa Mundial Viva se disputó por tercera ocasión. El evento tuvo lugar en Padania y se saldó con la victoria de los anfitriones, quienes conquistaron su segundo entorchado tras imponerse en la final a la selección de Kurdistán. Mismos protagonistas y mismo desenlace se vivió en la edición de 2010 celebrada en la Isla de Gozo (cerca de Malta).

La última Copa

Finalmente, en 2012 se celebró la última edición, que además fue una de las más celebradas ya que hasta nueve de las treinta y cuatro selecciones miembros de la NF-Board tomaron parte. El evento tuvo lugar en Kurdistán y ofreció grandes momentos de fútbol. En la primera fase pudimos ver cómo los anfitriones mostraban su hambre de títulos al hacer pleno de victorias en un grupo en el que tambien estaban Occitania y la selección del Sahara Occidental. En el Grupo B apareció otro de los combinados llamados a hacer un gran torneo: Zanzibar, quien con sendas goleadas ante Raetia y Tamil Eelam postuló sus opciones de disputar las rondas finales del campeonato. Finalmente, en el Grupo C se encontraban dos de los equipos más fuertes: República Turca de Chipre del Norte y Provenza, ambos golearon sin piedad a Darfur (15-0 los primeros y 18-0 los segundos) y se disputaron la primera plaza en el envite que disputaron entre ellos y que se solventó con la victoria de la República Turca de Chipre del Norte.

En las semifinales, el cuadro de Provenza y los anfitriones de Kurdistán se vieron las caras en un choque cargado de emoción y que se saldó con el triunfo de los organizadores por un ajustado 2-1, una victoria que fue muy celebrada por los cientos de aficionados que acudieron al estadio Duhok para presenciar el partido. En la otra semifinal, la República Turca de Chipre del Norte ofreció su mejor versión para superar a la rocosa Zanzibar por 2-0. La final mediría a los dos equipos favoritos antes de iniciarse la competición.

El choque decisivo no decepcionó a nadie. Ambas selecciones demostraron su hambre de títulos y sus ganas por agradar y brindaron un gran espectáculo a los asistentes al encuentro celebrado en el Duhok Stadium. Kurdistán tuvo que sobreponerse a los problemas que le ocasionó el combinado de la República Turca de Chipre del Norte pero al final consiguieron llevarse la victoria al imponerse por 2-1.

Actualmente, la Copa Mundial Viva se encuentra a la espera de afrontar su sexta edición, que podría contar con una participación récord, especialmente si comienza a ser una competicion FIFA ya que la organización presidida por Joseph Blatter ya ha mostrado interés en acoger a la NF-Board y ya han comenzado las negociaciones para que el máximo organismo internacional organice los siguientes campeonatos. Aunque no serán unas negociaciones fáciles, los miembros de la NF-Board tienen claro que ante todo la FIFA debe tener bien presente su lema: ¡Dejen que todos los pueblos jueguen!

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