Opinión: Diez años después seguimos sin gran pabellón

En estos días se han cumplido diez años de mi dimisión como presidente de la Asociación de Clubes de Competición de Albacete, ADECAB, compuesta por las 14 entidades deportivas albaceteñas más relevantes por aquel entonces, salvo el Albacete Balompié, que debido a su condición de Sociedad Anónima Deportiva, no logramos encajara en la estructura. Los 14 clubes fundadores fueron el Club Voleibol Albacete, Albacete Fútbol Sala, Club Atletismo Albacete, Club Tenis Albacete, Club Atlántida (hoy Club Natación Albacete), Club de Rugby Albacete, Escuela Fútbol Albacer, ADEVA Voleibol, Club Gimnasio Palas, Escuela Fútbol Femenino, AMIAB y los tres clubes de baloncesto en esa etapa, CABA, Club Baloncesto Cinco y Club Baloncesto Albacete.

No voy a entrar ni a valorar los motivos que me llevaron a tomar tal decisión, pero todo el mundo sabe que fue por una mera cuestión política. Sigo creyendo a día de hoy que el deporte debe de estar fuera del ámbito político y que las personas que representamos a clubes no debemos de significarnos con siglas ni partidos, aunque es lógico que cada uno tengamos nuestras ideas. Dicho esto, quiero tener un especial recuerdo a dos compañeros de directiva con lo que mantuve discrepancias en esos días, aunque después afortunadamente y con el paso del tiempo hemos ido normalizando nuevamente las relaciones. Me refiero a Miguel López Vallés y Samuel Fuentes, dos personas muy válidas e incombustibles, que durante muchos años han dado todo por el deporte de Albacete. Probablemente, en esos momentos no tuve el valor y coraje de seguir, pero repito, no me arrepiento pues me resultaba muy difícil continuar en dichas circunstancias.

Diez años después, me vienen a la cabeza innumerables recuerdos y anécdotas de actos y reuniones con directivos entrañables como Teresa Ruiz, Alberto Romero, Domingo Cuartero, Manuel Abiétar, los citados Samuel Fuentes y Miguel López Vallés, José Miguel Cantos, Amancio, Vicente Córcoles, Justo Roldán, Manolo García, Juan Ramón Amores (hoy Director General del Deporte en Castilla-La Mancha), Emilio Sáez, los representantes del baloncesto, el ya fallecido Pepe González, Agustín Martínez, Antonio Ríos, Pepe Sanz, y que me perdone alguno si no lo he citado, pues en ocasiones también acudían a las reuniones otros representantes de los clubes.

ADECAB trató de impulsar grandes ideas y propuestas para el deporte de la capital, que a día de hoy siguen ahí, en el olvido… Una de ellas era la implantación de la Carrera de las Ciencias del Deporte, otra la creación de una Fundación para el deporte y como proyecto estrella la ansiada construcción de un Palacio de Deportes o Gran Pabellón Multiusos en Albacete, capaz de albergar grandes espectáculos deportivos, musicales o culturales. Permítanme que incida en esta última cuestión, sobre todo por el auge del baloncesto y la oportunidad única que se presenta para consolidar un gran proyecto de este deporte en Albacete. Dije en su momento y quiero recordar ahora que Albacete es probablemente la única ciudad española con una población cercana a los 200.000 habitantes que no cuenta con una estructura indoor, llámese Palacio de Deportes, Gran pabellón o Pabellón Multiusos, con posibilidades de acoger grandes eventos deportivos, culturales o conciertos musicales de primer orden.

No es de recibo que Albacete sea con diferencia la ciudad más poblada de Castilla-La Mancha y tenga por delante en cuanto a capacidad no uno, sino varios pabellones en otras ciudades, entre ellas las otras cuatro capitales de provincia. Todas ellas cuentan con pabellones más que decentes. Por poner un par de ejemplos, en Guadalajara, con 87.000 habitantes se construye no hace mucho un Gran Pabellón con un aforo de 5.700 espectadores. En Ciudad Real, el Quijote Arena dispone de 5.800 localidades para 75.000 habitantes. En Albacete, con el doble de población, nos tenemos que conformar con 1.000… es obvio que algo ha fallado, o desde Albacete no hemos sabido o no hemos podido transmitir y convencer a las autoridades regionales y nacionales en materia deportiva, pero los números cantan.

Está claro que las instituciones actuales no tienen culpa de que no haya habido avances, tampoco las anteriores, ni las anteriores de las anteriores, pero creo que alguna vez, alguien debe dar el primer paso, que no tiene que ser mañana, para iniciar los trámites y que poco a poco este proyecto salga adelante cuando la situación económica lo permita, porque está claro que, a día de hoy existen otras necesidades más prioritarias. Creo que es un buen momento para el entendimiento entre las diferentes administraciones locales, provinciales y regionales, pues a nivel deportivo, sus nuevos responsables son personas que bajo mi punto de vista están demostrando un carácter abierto y dialogante, muy importante a la hora de alcanzar acuerdos.

Reconozco que cuesta mucho escribir sobre este tema con “la que está cayendo” y no pretendo bajo ningún concepto que aquellas asociaciones o colectivos necesitados vean en el mismo motivos de ambición o protagonismo, pues soy el primero en defenderles y apoyarles, tal y como he hecho durante estos años, pero sí quiero decir bien alto que cuando llegue el momento, Albacete tendría que estar en el punto de partida y por lo menos debería existir un modelo de proyecto más o menos avanzado de construcción de una obra que no sólo le podría venir bien al baloncesto sino en general a la ciudad porque a la larga se genera riqueza y ello también podría conllevar beneficios a los colectivos más desfavorecidos.

* Artículo de Julián García Martínez, ex presidente de la Asociación Deportiva de Clubes de Competición de Albacete (ADECAB).

** Foto: Industria del Tenis.

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