¿Y ahora qué?, por Julián García

Logo Madrid 2020

Sinceramente, yo era una de esas personas que creía que Madrid tenía todas las papeletas de ganar para ser elegida sede de los Juegos Olímpicos 2020.

Como miembro de la Real Federación Española de Tenis, en estos últimos meses he asistido a varios actos y jornadas en Madrid de apoyo a la candidatura y probablemente me he contagiado de algunos discursos triunfalistas de miembros de la misma y también de la Marca España.

Como es lógico, la decepción ha sido muy grande para todos, pero especialmente para la gente que de algún modo estamos vinculados al mundo del deporte. La actual situación económica ha provocado una considerable reducción de ayudas a federaciones, clubes y deportistas en general en los últimos años. La elección de Madrid hubiera supuesto un balón de oxígeno y la tabla de salvación para algunas federaciones españolas, sobre todos de deportes minoritarios, que se encuentran al borde del cierre pues los recortes han llegado de manera importante desde el propio Consejo Superior de Deportes.

Los miembros del Comité Olímpico Internacional no quieren una ciudad o un país en crisis, siempre que haya alternativas, y lo han dejado claro. Bajo mi punto de vista, los recortes y anuncios de austeridad han sido las claves de que el COI se haya decantado por otra ciudad como sede de unos Juegos Olímpicos en detrimento de Madrid. También creo que a Madrid 2020 no le quedaba otra opción que la que han ejecutado, además con brillantez, porque si el proyecto hubiera venido acompañado de macro campañas publicitarias y mensajes que implicaran un mayor despilfarro económico, la mayor parte de la población hubiera desaprobado el hecho. Dicho esto, y a toro pasado, creo que Madrid lo tenía muy difícil, más de lo que pensábamos en un principio.

La pregunta que todos nos hacemos ahora es lo que pasará con el deporte estos próximos años. La respuesta la tengo clara: el Gobierno y el CSD deberían de actuar de igual manera que si nos hubieran concedido los juegos, impulsando programas a deportistas y apoyando económicamente a las Federaciones que más lo necesiten, que a día de hoy son muchas. Después, estas federaciones también tienen que poner de su parte para ayudar a sus clubes y deportistas federados.

En deportes individuales, casi nadie va a poder sobrevivir, sólo los grandes atletas, tenistas, ciclistas o nadadores. En deporte por equipos, pienso que dentro de unos pocos años por supuesto que seguirá habiendo fútbol de élite en Primera y Segunda División, pero en el resto de deportes desaparecerán las primeras, segundas y terceras divisiones, llámense ligas ASOBAL, ACB, LEB, etc, con continuos ascensos y descensos administrativos.

Cada vez que comience una temporada habrá que empezar de cero, pues sólo jugarán aquellos equipos que paguen las correspondientes fichas en la categoría que corresponda, por lo podría darse el caso de que clubes que se encuentren en Tercera o Cuarta División dentro de su disciplina deportiva, compren plazas de Primera División que no se han ganado deportivamente, algo que ya está comenzando a producirse. Y eso creo que ya no será deporte.

Desde este humilde artículo de opinión me gustaría animar a las autoridades deportivas a que el hecho de no poder organizar los Juegos Olímpicos en unos cuantos años no suponga más merma para el deporte, todo lo contrario, un punto de inflexión para una mayor implicación a todos los niveles, pues en lo que todos estamos de acuerdo es que el deporte es salud y fomenta la educación en valores, que no es poco con una juventud muy revolucionada, alterada y preocupada por su futuro.

Julián García (Club Tenis Albacete).

Share Button