Canalladas: Una rivalidad ‘capital’ en el fútbol kazajo

Astana

Kazajistán pasa por ser uno de los países con un mayor crecimiento económico en los últimos años. Y no solo eso, en el periodo comprendido entre 2014 y 2018 la ex república soviética tiene previsto seguir creciendo a un ritmo de entre el 6 y el 7 por ciento dado el incremento de las inversiones en proyectos industriales innovadores y en la construcción de infraestructuras.

Ese crecimiento de la ex república soviética más grande en territorio (solo Rusia es mayor) también se ha visto reflejada en el mundo del deporte. De hecho, uno de los mejores equipos ciclistas del momento es el Astaná, equipo que lleva el nombre de la capital del país. Tampoco el fútbol ha sido ajeno al crecimiento de Kazajistán en los últimos años. Es cierto que la selección nacional se ha quedado algo estancada, aunque no es menos cierto que en la última década han avanzado mucho y se han convertido en un rival incómodo de visitar. Además, la fuerte inversión del gobierno del presidente Nursaltán Nazarbáyev en mejorar las infraestructuras hace que el futuro se presente muy interesante para el combinado balompédico de este país transcontinental (tiene soberanía en Europa y en Asia Central).

Tampoco los clubes de fútbol ni la Liga kazaja han quedado al margen del crecimiento del país, del deporte kazajo y de su fútbol. De hecho los resultados de los clubes están siendo cada vez más brillantes e incluso esta temporada el Astana (el nombre del equipo no se acentúa, pero sí el de la capital Astaná) está participando en la Fase de Grupos de la Champions League. Es la primera vez que un equipo de Kazajistán disputa esta fase en la máxima competición futbolística europea. Aunque hace un par de años lo rozó el Shakther Karagandy, quien vio cómo el Celtic de Glasgow truncaba su sueño al lograr remontar la eliminatoria gracias a un gol de James Forrester en el minuto 93. También en la Europa League han tenido presencia. El propio Shakther disputó la Fase de Grupos de la edición 13-14 tras su eliminación ante el Celtic. Y este año el Kairat Almaty estuvo a punto de clasificarse, aunque sucumbió ante el Girondins de Burdeos en la última ronda clasificatoria. El tanto decisivo de los galos llegó a falta de quince minutos para el final de la eliminatoria.

La Liga, en juego

Precisamente los dos protagonistas “europeos” de esta temporada, Astana y Kairat Almaty, han mantenido el pulso por conquistar el título de campeón de Liga de Kazajistán, un campeonato que se definió el pasado domingo en favor del cuadro de la capital gracias a su pírrica victoria (1-0) ante el FK Aktobe con un gol en las postrimerías del duelo. Más allá de lo que pueda parecer, el título conquistado por el Astana ha dejado un reguero de lágrimas. Por un lado, los aficionados del conjunto azulino han podido celebrar su segundo título liguero, algo que no está nada mal para un equipo fundado en 2009. Por otro lado, los aficionados del Kairat derramaron lágrimas de impotencia. Hasta aquí no sería nada diferente a lo que ocurre en otros países. Hasta aquí.

Resulta que Almaty fue la capital de Kazajistán hasta 1997. Esta ciudad ubicada en la zona sureste del país y que destaca por sus manzanas (dicen que esta fruta es originaria de esta zona) vio cómo el presidente de la República Nursaltán Nazarbáyev tomó la decisión de trasladar la capital al centro del país. Una decisión que, como era de esperar, dolió mucho en la ciudad más poblada de Kazajistán. Y mucho más dolió que el cambio fuera a una ciudad totalmente artificial. De hecho, Astaná (que significa Capital en kazajo), ubicada en la zona centro-norte del país, surgió casi de la nada. Creada por cosacos en 1824, no demasiada gente vivía en Akmolinsk hasta que en 1994 Nazarbáyev decidió trasladar la capital a esa zona. Alejarse de China (Almaty se encuentra a apenas cincuenta kilómetros de la frontera con el gigante asiático) o controlar a los rusos para evitar problemas son las dos teorías que se suelen emplear para justificar el cambio, aunque hasta ahora el presidente de la República kazaja no ha confirmado estos extremos.

Sea como fuere, resulta evidente la rivalidad que existe entre el equipo de la vieja capital kazaja y el de la nueva capital. Los unos, que representan a la ciudad más poblada del país, buscan tomarse una venganza a nivel deportivo. Los otros, los de la ciudad que representa la entrada de Kazajistán en la Europa moderna, quieren asentar la historia de la ciudad a base de victorias deportivas. Este año la gran victoria ha sido para el Astana, aunque el Kairat ha conquistado la Copa. Ahora llega el duro invierno y, por ende, el parón en la competición kazaja. Pero cuando la estación más dura del año se vaya, el fútbol regresará y Kazajistán volverá a disfrutar de su gran derbi. De la rivalidad entre la vieja capital y la nueva capital.

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