Roland Garros: En tierra de mosqueteros

Roland Garros

Esta semana ha empezado la gran fiesta del tenis mundial, el afamado Torneo de Roland Garros, la mejor expresión de la idiosincrasia deportiva francesa junto con Tour de Francia.

El diario deportivo L’Equippe ya habrá comenzado su serial de geniales portadas sobre le meilleur tournoi du monde, igual que luego encadenará una veintena de portadas con la ronda gala. Todavía conservo una en la que se rezaba “En estado de gracia” en referencia a los éxitos del deporte español en el verano de 2008 con foto para Rafa Nadal, Iker Casillas y Carlos Sastre.

Allí en París es donde se empezó a utilizar el término “la Armada” como apelativo de la camada de jugadores españoles que han dominado la tierra batida de Francia desde hace un par de décadas. 16 títulos son los entorchados que ha conseguido España en su historia, 5 más que americanos y australianos, por sólo 6 los franceses. Ese dominio es aplastante desde mediados de los 90: 13 de los últimos 21 títulos, 4 finales españolas, 2 triunfos para Sergi Bruguera y 8 para el inigualable Rafael Nadal. Normal que los franceses quieran que perdamos o que al menos haya competencia a tal hegemonía.

Pero mi devoción por este torneo parte de las ediciones de los años 80 en las que dos tenistas sobresalieron por encima de todos, el checo Ivan Lendl y el sueco Mats Vilander, con 3 títulos cada uno. Justo antes se había producido la última victoria francesa en el cuadro masculino, aquella del ahora cantante Yannick Noah en 1983. Recuerdo esas tardes de domingo de junio en las que Lendl, Vilanader, McEnroe o Edberg empezaban a jugar cuando algunos preparábamos el aperitivo y terminaban bien avanzada la tarde después de cientos de intercambios y partidos interminables pero apasionantes. En aquella época, el seguimiento del tenis femenino igualaba al masculino, ya que este contaba con mitos como las americanas Martina Navratilova y Chris Evert, o Steffi Graf. ¿Quién no recuerda a Arantxa Sánchez Vicario retozando en la arcilla de la pista Phillipe Chatrier tras derrotar a la alemana Steffi Graff en 1989? Eran otros tiempos para el tenis femenino.

Lo importante es que la gestualidad y look de aquellos jugadores y jugadoras forman parte por mérito propio del álbum de fotos general de aquellos benditos años 80.

En el proceso de documentación para este artículo he descubierto que el personaje que da nombre al torneo, Roland Garros, era un aviador de principios del siglo XX, conocido por ser el primero en cruzar el mar Mediterráneo en avioneta en un vuelo sin escala. Conocía al otro de los iconos de la aviación deportiva francesa, también autor de “El principito”, Antoine Saint Exupery, pero no al tal Roland.

También me ha llamado la atención que los precios de las entradas para asistir a una sesión matutina o vespertina no son excesivamente caros, entre 12 y 18 euros, y que las instalaciones incluyen actividades para niños, espectáculos musicales… toda una fiesta a la que todos los parisinos asisten en familia. El club que alberga el torneo se encuentra en el “Bois de Bologne” (el bosque de Bolonia), un parque situado al Oeste de París con una extensión cercana a superficie de toda la ciudad de Albacete, aunque no tan grande como la Casa de Campo de Madrid. Curioso que dicho parque comparta con la Casa de Campo el hecho de acoger servicios de prostitución en las noches de la “ciudad del amor”.

Pero volviendo a aspectos deportivos, es un torneo caracterizado por un tipo de superficie y unas condiciones no aptas para todos los tenistas. En la tierra batida de París no ganaron nunca McEnroe, Edberg, Becker o el mismísimo Novak Djokovic. Sin embargo, este torneo encumbró a jugadores míticos como Bjorn Borg (que ganó 6), los ya citados Lendl y Vilander, Michael Chang o Andrea Agassi.

Ya sabéis que me gusta hacer predicciones, así que me voy a mojar con la edición de este año. Veremos la final esperada, Nadal vs Djokovic y será una final recordada, como aquella en la que Rafa derrotó a Federer en Wimbledon en 5 sets. ¿Quién ganara? Ganará el tenis… y ganará el mejor deportista español de todos los tiempos, Rafa.

Share Button