Se acabó el ‘teatro’ francés en Sudáfrica

Raymond Domenech

Con una derrota final y como última de su grupo, Francia ha dicho adiós al Mundial de Sudáfrica. Así se ha puesto fin al teatro francés. Los actuales subcampeones del mundo, al menos hasta el día 11 de julio, cierran de esta forma una de las etapas más nefastas de su historia.

El guión del teatro francés comenzó a escribirse en la fase de clasificación para Sudáfrica, cuando un gol de Gallas tras la polémica mano de Henry los clasificó para el Mundial. Desde ahí, la selección dirigida por Raymond Domenech ha sido la mejor comedia de la historia de los mundiales.

El primer acto, o introducción a la comedia, comenzó antes de llegar a Sudáfrica: el enfado del entrenador con algunos futbolistas debido a una lucha de egos; sorprendentes ausencias como las de Karim Benzema o Samir Nasri; el escándalo de la menor de edad que afirmó haber tenido relaciones con algunos jugadores o las quejas de los políticos franceses por el lujoso hotel en el que se concentraron antes de viajar a Sudáfrica. Todo acababa de comenzar.

El nudo de la comedia, es decir, el segundo acto, nos ha tenido entretenidos durante todos estos días: la derrota frente a México, quedándose a un paso de la eliminación; la discusión de Anelka con Domenech y su posterior expulsión de la selección; las polémicas declaraciones de los políticos franceses (incluido el presidente Sarkozy); la dureza de los medios de comunicación del país; la pelea entre Evra y el preparador físico; el plante de los jugadores en el entrenamiento; la dimisión del representante de la federación; el posterior entrenamiento al margen del cuerpo técnico o el supuesto traidor dentro del vestuario. Miles de líos que hacían presagiar un desenlace muy divertido.

Y ese desenlace final, el último acto, no ha podido ser más nefasto para los franceses (y gracioso para el resto del mundo): la negación de algunos futbolistas a jugar en el último encuentro; la autoexpulsión de Gourcouff con un codazo que no venía a cuento; la derrota frente a Sudáfrica y la última posición del grupo.

Así ha acabado la comedia francesa en Sudáfrica, aunque ahora quedan las críticas a la obra, que a buen seguro serán muchas y desde todos los sitios imaginables.

El único consuelo es que la siguiente obra teatral será dirigida por Laurent Blanc. Al menos, eso les da esperanzas a los franceses…

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