Canalladas: Sudáfrica, un campeón sin honores en la Copa Davis

Suele pasar en el mundo actual que los seguidores de un equipo o deportista ganador de un determinado evento guarden en su memoria la hazaña conseguida. Es lógico. Aparentemente todo el mundo recuerda las victorias de sus equipos y deportistas favoritos. Sin embargo, como ocurre casi siempre en esta vida, siempre hay una excepción a la regla. En este caso, Sudáfrica.

El país sudafricano cuenta con el “privilegio” de haber sido el único equipo del mundo que ha ganado la Copa Davis de tenis sin tener que jugar la final porque su rival, en este caso la India, decidió no presentarse en la edición de 1974. Un triunfo marginado por el mundo del tenis y prácticamente repudiado en Sudáfrica, país en el que en numerosas ocasiones se ha omitido este triunfo incluso por la propia federación, no en vano no hay referencia a esta victoria en la página web del tenis sudafricano. A pesar de lo que pueda parecer, el esconder la victoria conseguida tiene una explicación bastante lógica, tuvo lugar durante los años del Apartheid, estuvo totalmente condicionada por ello y por este motivo este triunfo está condenado a vivir entre penumbras.

Como digo, este triunfo tuvo lugar durante los años del Apartheid sudafricano. Unos años en los que el deporte de Sudáfrica estuvo condenado al olvido. De hecho, en 1970 el Comité Olímpico Internacional (COI) expulsó al Comité Olímpico Sudafricano. Varias federaciones internacionales siguieron el mismo camino. Otras, en cambio, no lo hicieron bajo el pretexto de no mezclar deporte y política. La Federación Internacional de Tenis (ITF), que no formaba parte del Movimiento Olímpico, había suspendido a la Asociación Sudafricana de Tenis (AST) en 1970. Al año siguiente levantó la sanción y amenazó con penalizar a las asociaciones que boicotearan a Sudáfrica.

Durante los años posteriores, Sudáfrica participó en la Copa Davis, aunque cada vez que tenía que jugar lejos de su país las situaciones eran más tensas e incómodas. De hecho, para los jugadores tenistas ir a competir en cualquier torneo internacional se había convertido en poco menos que una pesadilla e incluso uno de los mejores jugadores del momento, Cliff Drysdale, acabaría por renunciar a jugar la Copa Davis y a la ciudadanía sudafricana. Con ese clima se llegó a la edicion de 1974, el “gran” momento de Sudáfrica en el mundo del tenis.

La Copa Davis de 1974

Aquel año, y tras una reestructuración de la Copa Davis que había llevado a cabo la ITF, los sudafricanos fueron ubicados en la Zona Sudamericana y su primer rival fue el combinado de Argentina, que no se presentó a la cita, lo que motivó que Sudáfrica avanzara ronda sin tener que jugar. Su siguiente rival fue Chile, quien debía actuar como local. Sin embargo, los chilenos, con su presidente Salvador Allende a la cabeza, decidieron que el partido se jugara en Bogotá (Colombia) tras haber barajado varias opciones, entre ellas la de no presentarse al encuentro. Sudáfrica se impuso por un ajustado 3-2 y logró clasificarse para la siguiente ronda del torneo. Allí le esperaba Colombia, a la que derrotó por 3-2, lo que le valió su clasificación para disputar las semifinales del torneo ante Italia. Esta ronda fue poco menos que un paseo para los sudafricanos, que se impusieron por 4-1. El gran enemigo del mundo estaba en puertas de conquistar la ensaladera de plata.

Mientras tanto, por el otro lado del cuadro se estaba produciendo una de las grandes sorpresas de la historia del deporte. La India, con un tenis de muchos quilates, estaba sorprendiendo a propios y extraños y avanzaba con paso firme hacia la final de la Copa Davis. Exentos en la primera ronda y tras una cómoda victoria ante Japón (4-1), los indios dieron la campanada ante la vigente campeona, Australia, a la que doblegaron por 3-2, clasificándose para las semifinales, donde les esperaba la temible Unión Soviética. Lejos de amilanarse, la India volvió a sorprender y se impuso por 3-1, accediendo a una final en la que le esperaba Sudáfrica.

Que sudafricanos e indios llegaran a la final de la Copa Davis parecía ser una absurda y macabra burla del destino ya que desde la llegada del Apartheid a Sudáfrica en 1948, la India había liderado los movimientos contrarios a esas políticas alegando que la minoría india residente en el país sudafricano estaba siendo segregada y castigada por las autoridades locales. Por ello, cuando se supo que la final iba a enfrentar a India y Sudáfrica el gobierno de la Primer Ministro Indra Gandhi hizo todo lo posible para que su equipo de tenis no se presentara a jugar, ni tan siquiera en terreno neutral (opción que también se barajó y que fue deshechada por los indios). Fiel a su discurso anti-Apartheid, la India no se presentó y Sudáfrica conquistó el título.

La historia de la Sudáfrica del Apartheid con el tenis no acabó con esa Copa Davis. Tres años después, en 1977, hasta quince países decidieron no participar en el torneo debido a la presencia de los sudafricanos, que seguían inmersos en el Apartheid. Y en 1979 la ITF, que buscaba convertirse en deporte olímpico, decidió expulsar a la Federación Sudafricana para dar muestras de su buena voluntad a la hora de encarnar los valores olímpicos. En 1992, y ya sin el Apartheid, Sudáfrica volvió a ser readmitida por la ITF. El único campeón que ganó el título por la no presentación de un rival regresaba así al mundo del tenis con la intención de volver a conquistar la ensaladera de plata para poder cerrar definitivamente el triunfo más amargo de un campeón.

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