¿Ha tocado techo Guillermo García López?, por Julián García

Vaya alegría, que no sorpresón, nos llevamos el pasado domingo con la victoria de Guillermo García López en Casablanca, un torneo incluido dentro de la categoría 250 de la ATP, si bien es cierto que no es uno de los grandes como todos desearíamos.

Pero es que los grandes torneos del tenis están reservados para el Bayern Munich, Manchester, Real Madrid, Barcelona, es decir, para Nadal, Djokovic, Federer, etc. Es obvio que el rodense no va a ganar nunca Roland Garros o Wimbledon, pero ello no empaña una carrera deportiva que de momento se alarga ya 11 años en uno de los circuitos deportivos más exigentes como es la ATP.

Es obligado recordar a quien lea este artículo que el tenis es un deporte individual, por lo que estar dentro de los 50 mejores del mundo es todo un éxito y algo muy difícil de conseguir. Por poner un ejemplo de la dificultad, decir que por cada tenista que ingresa en el Top 100 de la ATP, otros 100.000 se quedan en el camino. Si en el fútbol existiera una clasificación semanal oficial de jugadores a nivel individual, que la hay a final de año, Balón de Oro, FIFA, etc., nos quedaríamos sorprendidos del ranking de algunos grandísimos futbolistas, que ni tan siquiera estarían entre los cien mejores del mundo. Es por ello por lo que hay que darle el justo valor a lo que está consiguiendo Guillermo García López desde 2003, cuando disputó su primer partido profesional en Valencia ante Juan Carlos Ferrero.

La pregunta es ¿Ha tocado techo Guillermo? Aunque me gustaría equivocarme, probablemente sí. Nunca se sabe, pero si este techo dura todavía tres o cuatro años más, que le quiten lo bailao al rodense. Pretender que con 30 años se meta en las rondas finales de un Grand Slam o un Masters 1000 son palabras mayores. Por eso creo que ya ha tocado techo. Lógicamente, a la familia y al entorno de Guillermo nos haría mucha ilusión, pero resulta muy complicado. Conozco como pocas personas al rodense, y puedo afirmar que en estos últimos meses le veo con muchas ganas, más incluso que en su momento dulce de 2010, y sobre todo muy metido en el clásico discurso del deportista de élite, partido día a día, poco a poco, paso a paso, que sin duda son las claves del éxito. Es por ello por lo que personalmente pienso que todavía le queda cuerda para rato aunque ya no creo que pudiera ser Top Ten, y él creo que tampoco, aunque siga entrenando duro para ello.

A estas alturas de su carrera, Guillermo se conforma con seguir jugando y disfrutando de su trabajo, con el claro objetivo de terminar cada temporada lo más arriba posible, pero sin fijarse metas a corto, medio o largo plazo. ¿Que gana más torneos? Bien. ¿Que llega otra convocatoria de Copa Davis? Estupendo. ¿Que Casablanca ha sido el último torneo importante que gana? No pasa nada. Pudiera ser… pero eso el tiempo lo dirá.

* Artículo de opinión de Julián García Martínez, director deportivo del Club Tenis Albacete

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